lunes, 1 de febrero de 2021

Análisis de oratoria del discurso de investidura de Joe Biden



No hablo en este artículo de política, solo de oratoria. He elegido el discurso de investidura de Joe Biden, nuevo presidente de EE.UU para su análisis, porque es un auténtica joya literaria. Hay muchas personas que no entienden que este tipo de intervenciones no estén escritas por los propios oradores. Es la clásica opinión de quien no conoce el trabajo de un político, donde resulta  imposible que se dedique a la gestión, y a la vez, a preparar sus discursos. Además, como en este caso, la alocución de Biden está preparada por un equipo de escritores de discursos o logógrafos -no me gusta mucho la palabra- que han estado dos meses, desde las elecciones, redactándolo.

Comenzamos el análisis: el texto consta de 2.514 palabras (en la versión inglesa original), y Biden tardó en leerlo 21 minutos. Otra de las cosas que no se suele entender de los discursos es que se lean. Sin embargo, como te demostraré en este artículo, es imposible que un orador sea capaz de memorizar un texto como éste, que cuenta con más de 100 usos de figuras retóricas. ¡Sí, más de 100, has leído bien!

El discurso consta de menciones a diferentes personalidades, algo muy habitual en estos textos: por un lado, nombra al expresidente Carter, que no pudo asistir al evento por enfermedad; a George Washington, como primer mandatario de EE.UU; Abraham Lincoln, como padre de la Declaración de Emancipación; Martin Luther King, y San Agustín, además de incluir una cita de la Biblia. También incluye un fragmento de una de sus canciones favoritas: “America Anthem”, de Gene Scheer, 1998.

Pero lo más relevante de la forma literaria de este discurso son sus figuras retóricas. Casi en cada línea del discurso hay una o dos. Eso es lo que hace que sea una auténtica joya al escucharlo, y una delicia su lectura. Incluye multitud de repeticiones que dan musicalidad al discurso, como anáforas (repeticiones de los inicios de frases); muchísimas hipérboles (exageraciones), antítesis (elementos contrapuestos), enumeraciones (secuencias de palabras del mismo tipo), personificaciones (atribuciones de cualidades humanas a objetos), triadas (tres conceptos), así como innumerables metáforas, aliteraciones (repetición de sonidos en palabras próximas), etc… Me ha llamado especialmente la atención el uso abundante de una figura retórica más curiosa, el polisíndeton, que consiste en añadir conjunciones innecesarias para dar énfasis. Por ejemplo, cuando indica: “Un día de historia y esperanza, de renacimiento y resolución”. Podría haber dicho: “Un día de historia, esperanza, renacimiento y resolución”.

Las figuras retóricas de este discurso demuestran que es un texto muy trabajado, muy cuidado y muy pensado para que den la musicalidad necesaria al ser percibido por el oído. Una vez más los estadounidenses demuestran que son los reyes de la retórica. ¡Ojalá que este artículo haya conseguido incitarte a leer discursos, empezando por éste!

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martes, 25 de septiembre de 2018

Los primeros 20 minutos del debate Kennedy versus Nixon



Mañana 26 de septiembre se cumplen 58 años del primer debate presidencial televisado de la Historia. Los protagonistas eran John F. Kennedy y Richard Nixon, que se jugaban la llegada a la Casa Blanca. Se suele decir de aquel debate que el primero ganó entre las personas que vieron la contienda por televisión, mientras que el segundo ganó entre aquellos que le escucharon por la radio. Pero también se especula que eso fue debido a que la mayoría de los republicanos vivían en zonas rurales (sin acceso a la tele) mientras que los demócratas, habitaban en áreas urbanas (con mayor acceso al televisor). 

También se ha hecho hincapié a lo largo de la Historia en el escaso respeto mostrado por Nixon a la importancia de la telegenia. Así se dice que el republicano no dejó que le maquillaran, y vistió un traje gris que se confundía con el fondo del estudio donde se grabó la entrevista. Por su parte, parece ser que J.F.K. se ocupó de tomar el sol para aparecer bronceado, se dejó maquillar, y su traje, más oscuro, destacaba más.  

Es probable que todo esto influyera en la gente a la hora de votar a Kennedy, pero yo quiero ir un paso más y analizar los primeros 20 minutos del debate desde el punto de vista de la Oratoria, teniendo en cuenta los tres tipos de lenguaje del ser humano: verbal (mensaje), paraverbal (voz) y lenguaje no verbal (corporal). Los 20 minutos corresponden a la primera imagen, presentación de ambos candidatos y la primera intervención de cada uno de ellos, de 8 minutos cada uno. 

LENGUAJE NO VERBAL 

La primera imagen que vemos -y así se aprecia en el vídeo- nos muestra a dos oradores en "momento de escucha" y uno hablando, el moderador. Mientras éste último presenta el debate podemos fijarnos en la postura de ambos, ya que un momento de escucha es aquel en el que el orador está presente, pero aún no habla (por su boca, pero su lenguaje no verbal sí). Kennedy está sentado en postura de neutralidad: bien recto, piernas cruzadas, manos recogidas sobre el regazo. Esta posición muestra seguridad. Por su parte, Nixon está sentado de forma no estable, con los pies descolocados, sus manos se mueven nerviosas, dando sensación de inseguridad. 

Mientras que el moderador les presenta, Nixon le mira, mientras que Kennedy mira al público, que es a quien está siendo presentado. Cuando el moderador dice el nombre de cada uno, Nixon le mira (que es lo adecuado) mientras Kennedy simplemente hace el gesto de asentimiento con la barbilla (debería haber mirado al moderador). 

Durante su primera alocución J.F.K. mantiene la postura recta en el atril, sujetando éste con la mano izquierda mientras mueve la derecha. Sus gestos son firmes y acompañan lo que va diciendo. Al terminar, se sienta de nuevo y recupera la postura inicial. Por su parte, Nixon acompaña su mensaje diciendo que está de acuerdo con algunas cosas de las que ha dicho Kennedy, haciendo el gesto con la cabeza. Se percibe en Nixon el sudor en su cara, en su barbilla y por sus mejillas, probablemente por no ir convenientemente maquillado. Está agarrado al atril con las dos manos, con lo que le falta la gesticulación para apoyar su mensaje. Kennedy le escucha y va tomando notas. 

LENGUAJE PARAVERBAL

La voz de JFK suena fuerte, con ganas, con seguridad. Emplea las preguntas retóricas para dar musicalidad a lo que está diciendo y para jugar con su voz. El uso de la anáfora, repetición de las primeras palabras de la frase, también ayudan a crear esa musicalidad, en este caso indicando "Yo no estoy satisfecho". 

La voz de Nixon suena fuerte también, pero le falta la retórica que utiliza Kennedy para ser más musical, resultando más monótono. Emplea alguna pregunta retórica pero no usa la anáfora que a su oponente le quedó tan bien. 

LENGUAJE VERBAL

En la primera intervención, Kennedy comienza con un buen inicio, mencionando las palabras de Abraham Lincoln en las elecciones de 1860, y empleando diferentes preguntas retóricas. En ella habla de todas las cosas por las que no está satisfecho, y ya hace hincapié en la importancia de la responsabilidad del ciudadano. Termina con una espléndida frase: "Creo que es el momento de que América se mueva de nuevo". En ningún momento menciona a Nixon. 

En la primera intervención de Nixon llama la atención su mención a su contrincante en la cuarta palabra. Esto indica que no tenía un principio tan preparado como Kennedy. Dedica su alocución a dar la razón a JFK en un primer momento, para después rebatir lo que éste ha dicho. Parece más una defensa frente a lo que el demócrata ha dicho, más que una exposición de su programa. Durante toda su intervención hace mucho hincapié en que sus ideales son como los de Kennedy, pero que los republicanos lo hacen mejor. La frase final es buena: "Nuestros desacuerdos no son por los objetivos sino por los medios". Exagerado el número de veces que menciona a su oponente. 

CONCLUSIÓN 

Lo que estos primeros 20 minutos del debate Kennedy versus Nixon nos demuestran es que tan importante como lo que decimos, es cómo lo decimos. El lenguaje verbal, no verbal y paraverbal de John F. Kennedy nos muestra a un candidato más seguro de sí mismo y de lo que está presentando. Además es una buena lección de telegenia la que le da JFK a Nixon, demostrando la importancia que le dio a este primer debate televisado de la Historia. 

Ahora que yo he analizado los primeros 20 minutos del debate, te animo a que veas el resto y hagas tus propios comentarios, eso sí, analizando los tres tipos de lenguaje. 

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miércoles, 18 de enero de 2017

12 razones para estudiar en la Escuela Europea de Oratoria

1) Somos la única empresa dedicada a hablar en público que cuenta con un programa de radio propio: EspaciOratoria, en el que participan de manera habitual nuestros propios alumnos y profesores. Es una forma de que practiquen lo que van aprendiendo en clase en una situación tan real como es participar en un programa de radio. Los sábados de 12 a 13 horas en Gestiona Radio.
2) Somos pioneros en la utilización de herramientas de Inteligencia Emocional y Programación Neurolingüística (PNL)en nuestros cursos. Por ello y por nuestra calidad de enseñanza nos hemos convertido en un referente habitual de los medios de comunicación a la hora de hablar en público.



3) En 2016 más de 700 alumnos estudiaron en la Escuela Europea de Oratoria, tanto en cursos en abierto, como en nuestro curso estrella, el “Especialista en Oratoria”, o en los cursos que realizamos en empresas o a través de nuestros entrenamientos especializados.

4) Nuestro curso estrella, el “Especialista en Oratoria”, es la formación más completa de hablar en público en España. Consta de ocho módulos, uno al mes, durante ocho meses, y vamos sacando unas seis ediciones al año. Tiene tanto éxito que ya hemos sacado hasta un nivel 2 Avanzado, de Especialista en Oratoria, que cuenta con otros 8 módulos más con nuevas temáticas para seguir profundizando y mejorando a la hora de hablar en público.


5) Contamos con tecnología innovadora, como el uso de un telepronter  como el que emplean los grandes oradores para desarrollar sus discursos. Una herramienta muy eficaz para mejorar las técnicas de Oratoria.
6) Nuestros profesores son auténticos profesionales especializados en cada una de las áreas en las que forman, de manera que todos son verdaderos expertos en sus materias. De hecho, es habitual que hayan escrito libros sobre los temas de los que hablan en clase y es seguro que encontrarás en Internet mucha información sobre sus logros.
7) Cada vez más empresas y entidades trabajan con nosotros, realizando cursos para sus empleados, como es el caso de BNP, el Grupo EULEN o el Colegio de Abogados de Oviedo; o enviando a sus trabajadores a nuestros cursos, como es el caso de Ikea, entre otros.
8) Toda la familia puede estudiar con nosotros puesto que tenemos cursos para niños y adolescentes, a lo largo del año, como actividad extraescolar, de Oratoria con Inteligencia Emocional, así como campamentos de verano.
9) Nuestras instalaciones, en la Escuela de Negocios EUDE, situada en Arturo Soria (Madrid), son modernas, cómodas y con fácil aparcamiento, lo cual hace muy accesible asistir a nuestros cursos.
10) Nuestros alumnos brillan profesionalmente, desarrollándose como profesores, abogados de éxito, conferenciantes, escritores… convirtiéndose en los mejores prescriptores que tenemos, evidenciando lo que la Escuela Europea de Oratoria les ha dado y compartiéndolo con amigos, familiares, compañeros de trabajo, etc…
11) Procediendo de muy diferentes entornos profesionales (abogados, profesores, políticos, médicos, policías, comerciales, ejecutivos, ingenieros, jueces, militares, coaches, diseñadores, arquitectos, etc…), y geográficos (tenemos alumnos de todas las comunidades autónomas e incluso latinoamericanos que vienen a España solo para estudiar Oratoria con nosotros), en la Escuela se crean grupos muy entrañables, donde el apoyo de unos a otros es fundamental.
12) Somos una empresa con conciencia, de manera que parte de los ingresos que obtenemos por los cursos los destinamos a la protección de especies animales en peligro de extinción.

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martes, 6 de septiembre de 2011

¿Quieres divertirte y aprender a la vez?


La Programación Neurolingüística (PNL) se caracteriza por "dar opciones", proporcionar nuevas visiones del mundo, abrir nuestra mente, para que tengamos más posibilidades de elegir. Por eso he elegido este nombre para la presentación de los cinco cursos intensivos que pongo a disposición de todos a partir del mes de octubre. "Comunicación con Inteligencia Emocional y PNL", "Oratoria con PNL", "Gestión en tiempos de incertidumbre" y dos cursos más especializados y exclusivos: "Sensibilización en materia de violencia de género" y "Escritores de Discursos".
¿Que lo que te interesa es comunicarte mejor en el trabajo? ¿O lanzarte a hablar en público de una vez? ¿Quizás te gustaría resolver mejor los conflictos en la empresa? ¿O aprender a escribir un discurso que llegue al corazón? Aunque quizás lo que te motive sea ayudar a cualquier mujer que está sufriendo violencia de género. Cada persona puede encontrar en estos cursos aquel que más dentro le llegue. Puedes visualizarte dando una espléndida conferencia, escuchando activamente a alguien que te necesita o sentirte bien porque estás ayudando a paliar la violencia machista. Y si conoces mis cursos ya sabes lo que pretendo en ellos, como dijo Walt Disney:
"Prefiero entretener a la gente con la esperanza de que aprenda que enseñar a la gente con la esperanza de que se entretenga".



Aquí tienes los datos útiles:
LUGAR: Madrid
DURACIÓN: 15 horas
HORARIO: 16 a 21 horas (viernes)
09 a 14 horas y 15 a 20 horas (sábado)
CALENDARIO:
- Comunicación con Inteligencia Emocional y PNL: 21 y 22 de octubre
- Oratoria con PNL e Inteligencia Emocional: 11 y 12 de noviembre
- Gestión en Tiempos de Incertidumbre: 18 y 19 de noviembre
- Sensibilización sobre Violencia de Género: 25 y 26 de noviembre
- Escritores de Discursos con PNL e Inteligencia Emocional: 16 y 17 de diciembre
PRECIOS:
- Precio normal: 230 euros.
- Precio reducido: 200 euros:
* personas que ya han hecho un curso anteriormente conmigo.
* desempleados
* estudiantes
* mayores de 65 años
Mi objetivo es que cualquier persona que quiera hacer un curso conmigo pueda hacerlo así que... ¡anímate!
Estos cursos también están disponibles para realizarlos en cualquier otro lugar de España.

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sábado, 17 de enero de 2009

El "Obama express"

Hoy sábado el presidente electo, Barack Obama, ha partido de Filadelfia en tren para recorrer el mismo camino que realizó Abraham Lincoln antes de ser investido presidente del país. Toda la información sobre el viaje, así como los videos de los discursos pronunciados durante el mismo se encuentran en el blog del libro que acaba de publicarse, El secreto de Obama.

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jueves, 15 de enero de 2009

Rueda de prensa de "El secreto de Obama"


Más de 20 medios de comunicación han asistido a la rueda de prensa que hemos realizado hoy en Madrid para presentar el libro "El secreto de Obama". La acogida del libro está siendo muy buena y ya hay numerosas referencias a él en internet. Si queréis más información podéis encontrarla en la crónica de
Europa Press

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miércoles, 14 de enero de 2009

Presentación de "El secreto de Obama"




El libro "El secreto de Obama" se puede adquirir ya en todo el mundo. Como archivo pdf lo puedes descargar inmediatamente en tu ordenador; o solicitar que te lo envíen a casa. Bubok te lo llevará a cualquier lugar del planeta.

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miércoles, 5 de noviembre de 2008

El discurso como presidente electo de EEUU Barack Obama

Texto del discurso del futuro presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pronunciado en el Grant Park de Chicago ante más de 100.000 personas.



¡Hola Chicago!

Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible, quien todavía se pregunta si el sueño de nuestros fundadores sigue vivo en nuestros tiempos, quien todavía cuestiona la fuerza de nuestra democracia, esta noche es su respuesta.

Es la respuesta dada por las colas que se extendieron alrededor de escuelas e iglesias en un número cómo esta nación jamás ha visto, por las personas que esperaron tres horas y cuatro horas, muchas de ellas por primera vez en sus vidas, porque creían que esta vez tenía que ser distinta, y que sus voces podrían suponer esa diferencia.

Es la respuesta pronunciada por los jóvenes y los ancianos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, indígenas, homosexuales, heterosexuales, discapacitados o no discapacitados. Estadounidenses que transmitieron al mundo el mensaje de que nunca hemos sido simplemente una colección de individuos ni una colección de estados rojos y estados azules.

Somos, y siempre seremos, los Estados Unidos de América.

Es la respuesta que condujo a aquellos que durante tanto tiempo han sido aconsejados a ser escépticos y temerosos y dudosos sobre lo que podemos lograr, a poner manos al arco de la Historia y torcerlo una vez más hacia la esperanza en un día mejor.

Ha tardado tiempo en llegar, pero esta noche, debido a lo que hicimos en esta fecha, en estas elecciones, en este momento decisivo, el cambio ha venido a Estados Unidos.

Esta noche, recibí una llamada extraordinariamente cortés del senador McCain. El senador McCain luchó larga y duramente en esta campaña. Y ha luchado aún más larga y duramente por el país que ama. Ha aguantado sacrificios por Estados Unidos que no podemos ni imaginar. Todos nos hemos beneficiado del servicio prestado por este líder valiente y abnegado. Le felicito; felicito a la gobernadora Palin por todo lo que han logrado. Y estoy deseando colaborar con ellos para renovar la promesa de esa nación durante los próximos meses.

Quiero agradecer a mi socio en este viaje, un hombre que hizo campaña desde el corazón, e hizo de portavoz de los hombres y las mujeres con quienes se crío en las calles de Scranton y con quienes viajaba en tren de vuelta a su casa en Delaware, el vicepresidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden.

Y no estaría aquí esta noche sin el respaldo infatigable de mi mejor amiga durante los últimos 16 años, la piedra de nuestra familia, el amor de mi vida, la próxima primera dama de la nación, Michelle Obama.

Sasha y Malia, os quiero a las dos más de lo que podéis imagina. Y os habéis ganado el nuevo cachorro que nos acompañará hasta la nueva Casa Blanca. Y aunque ya no está con nosotros, sé que mi abuela nos está viendo, junto con la familia que hizo de mí lo que soy. Los echo en falta esta noche. Sé que mi deuda para con ellos es incalculable.

A mi hermana Maya, mi hermana Alma, al resto de mis hermanos y hermanas, muchísimas gracias por todo el respaldo que me habéis aportado. Estoy agradecido a todos vosotros. Y a mi director de campaña, David Plouffe, el héroe no reconocido de esta campaña, quien construyó la mejor, la mejor campaña política, creo, en la Historia de los Estados Unidos de América.

A mi estratega en jefe, David Axelrod, quien ha sido un socio mío a cada paso del camino. Al mejor equipo de campaña que se ha compuesto en la historia de la política. Vosotros hicisteis realidad esto, y estoy agradecido para siempre por lo que habéis sacrificado para lograrlo. Pero sobre todo, no olvidaré a quién pertenece de verdad esta victoria. Os pertenece a vosotros. Os pertenece a vosotros.

Nunca parecí el aspirante a este cargo con más posibilidades. No comenzamos con mucho dinero ni con muchos avales. Nuestra campaña no fue ideada en los pasillos de Washington. Se inició en los jardines traseros de Des Moines y en los cuartos de estar de Concord y en los porches de Charleston. Fue construida por los trabajadores y las trabajadoras que recurrieron a los pocos ahorros que tenían para donar a la causa cinco dólares y diez dólares y veinte dólares.

Adquirió fuerza de los jóvenes que rechazaron el mito de la apatía de su generación, que dejaron atrás sus casas y sus familiares para hacer trabajos que les procuraron poco dinero y menos sueño.

Adquirió fuerza de las personas no tan jóvenes que hicieron frente al gélido frío y el ardiente calor para llamar a las puertas de desconocidos y de los millones de estadounidenses que se ofrecieron voluntarios y organizaron y demostraron que, más de dos siglos después, un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no se ha desvanecido de la Tierra. Esta es vuestra victoria.

Y sé que no lo hicisteis sólo para ganar unas elecciones. Y sé que no lo hicisteis por mí. Lo hicisteis porque entendéis la magnitud de la tarea que queda por delante. Mientras celebramos esta noche, sabemos que los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas -dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera desde hace un siglo-.

Mientras estamos aquí esta noche, sabemos que hay estadounidenses valientes que se despiertan en los desiertos de Irak y las montañas de Afganistán para jugarse la vida por nosotros.

Hay madres y padres que se quedarán desvelados en la cama después de que los niños se hayan dormido y se preguntarán cómo pagarán la hipoteca o las facturas médicas o ahorrar lo suficiente para la educación universitaria de sus hijos.

Hay nueva energía por aprovechar, nuevos puestos de trabajo por crear, nuevas escuelas por construir, y amenazas por contestar, alianzas por reparar.

El camino por delante será largo. La subida será empinada. Puede que no lleguemos en un año ni en un mandato. Sin embargo, Estados Unidos, nunca he estado tan esperanzado como estoy esta noche de que llegaremos.

Os prometo que, nosotros, como pueblo, llegaremos. Habrá percances y comienzos en falso. Hay muchos que no estarán de acuerdo con cada decisión o política mía cuando sea presidente. Y sabemos que el gobierno no puede solucionar todos los problemas.

Pero siempre seré sincero con vosotros sobre los retos que nos afrontan. Os escucharé, sobre todo cuando discrepamos. Y sobre todo, os pediré que participéis en la labor de reconstruir esta nación, de la única forma en que se ha hecho en Estados Unidos durante 221 años bloque por bloque, ladrillo por ladrillo, mano encallecida sobre mano encallecida.

Lo que comenzó hace 21 meses en pleno invierno no puede terminar en esta noche otoñal. Esta victoria en sí misma no es el cambio que buscamos. Es sólo la oportunidad para que hagamos ese cambio. Y eso no puede suceder si volvemos a como era antes. No puede suceder sin vosotros, sin un nuevo espíritu de sacrificio.

Así que hagamos un llamamiento a un nuevo espíritu del patriotismo, de responsabilidad, en que cada uno echa una mano y trabaja más y se preocupa no sólo de nosotros mismos sino el uno del otro.

Recordemos que, si esta crisis financiera nos ha enseñado algo, es que no puede haber un Wall Street (sector financiero) próspero mientras que Main Street (los comercios de a pie) sufren. En este país, avanzamos o fracasamos como una sola nación, como un solo pueblo. Resistamos la tentación de recaer en el partidismo y mezquindad e inmadurez que han intoxicado nuestra vida política desde hace tanto tiempo.

Recordemos que fue un hombre de este estado quien llevó por primera vez a la Casa Blanca la bandera del Partido Republicano, un partido fundado sobre los valores de la autosuficiencia y la libertad del individuo y la unidad nacional. Esos son valores que todos compartimos. Y mientras que el Partido Demócrata ha logrado una gran victoria esta noche, lo hacemos con cierta humildad y la decisión de curar las divisiones que han impedido nuestro progreso. Como dijo Lincoln a una nación mucho más dividida que la nuestra, no somos enemigos sino amigos. Aunque las pasiones los hayan puesto bajo tensión, no deben romper nuestros lazos de afecto. Y a aquellos estadounidenses cuyo respaldo me queda por ganar, puede que no haya obtenido vuestro voto esta noche, pero escucho vuestras voces. Necesito vuestra ayuda. Y seré vuestro presidente, también.

Y a todos aquellos que nos ven esta noche desde más allá de nuestras costas, desde parlamentos y palacios, a aquellos que se juntan alrededor de las radios en los rincones olvidados del mundo, nuestras historias son diversas, pero nuestro destino es compartido, y llega un nuevo amanecer de liderazgo estadounidense.

A aquellos, a aquellos que derrumbarían al mundo: os vamos a vencer. A aquellos que buscan la paz y la seguridad: os apoyamos. Y a aquellos que se preguntan si el faro de Estados Unidos todavía ilumina tan fuertemente: esta noche hemos demostrado una vez más que la fuerza auténtica de nuestra nación procede no del poderío de nuestras armas ni de la magnitud de nuestra riqueza sino del poder duradero de nuestros ideales; la democracia, la libertad, la oportunidad y la esperanza firme.

Allí está la verdadera genialidad de Estados Unidos: que Estados Unidos puede cambiar. Nuestra unión se puede perfeccionar. Lo que ya hemos logrado nos da esperanza con respecto a lo que podemos y tenemos que lograr mañana.

Estas elecciones contaron con muchas primicias y muchas historias que se contarán durante siglos. Pero una que tengo en mente esta noche trata de una mujer que emitió su papeleta en Atlanta. Ella se parece mucho a otros que guardaron cola para hacer oír su voz en estas elecciones, salvo por una cosa: Ann Nixon Cooper tiene 106 años.

Nació sólo una generación después de la esclavitud; en una era en que no había automóviles por las carreteras ni aviones por los cielos; cuando alguien como ella no podía votar por dos razones -porque era mujer y por el color de su piel. Y esta noche, pienso en todo lo que ella ha visto durante su siglo en Estados Unidos- la desolación y la esperanza, la lucha y el progreso; las veces que nos dijeron que no podíamos y la gente que se esforzó por continuar adelante con ese credo estadounidense: Sí podemos.

En tiempos en que las voces de las mujeres fueron acalladas y sus esperanzas descartadas, ella sobrevivió para verlas levantarse, expresarse y alargar la mano hacia la papeleta. Sí podemos. Cuando había desesperación y una depresión a lo largo del país, ella vio cómo una nación conquistó el propio miedo con un Nuevo Arreglo, nuevos empleos y un nuevo sentido de propósitos comunes.

Sí podemos.

Cuando las bombas cayeron sobre nuestro puerto y la tiranía amenazó al mundo, ella estaba allí para ser testigo de cómo una generación respondió con grandeza y la democracia fue salvada.

Sí podemos.

Ella estaba allí para los autobuses de Montgomery, las mangas de riego en Birmingham, un puente en Selma y un predicador de Atlanta que dijo a un pueblo: "Lo superaremos".

Sí podemos.

Un hombre llegó a la luna, un muro cayó en Berlín y un mundo se interconectó a través de nuestra ciencia e imaginación.

Y este año, en estas elecciones, ella tocó una pantalla con el dedo y votó, porque después de 106 años en Estados Unidos, durante los tiempos mejores y las horas más negras, ella sabe cómo Estados Unidos puede cambiar.

Sí podemos.

Estados Unidos, hemos avanzado mucho. Hemos visto mucho. Pero queda mucho más por hacer. Así que, esta noche, preguntémonos -si nuestros hijos viven hasta ver el próximo siglo, si mis hijas tienen tanta suerte como para vivir tanto tiempo como Ann Nixon Cooper, ¿qué cambio verán? ¿Qué progreso habremos hecho?

Esta es nuestra oportunidad de responder a ese llamamiento. Este es nuestro momento. Estos son nuestros tiempos, para dar empleo a nuestro pueblo y abrir las puertas de la oportunidad para nuestros pequeños; para restaurar la prosperidad y fomentar la causa de la paz; para recuperar el sueño americano y reafirmar esa verdad fundamental, que, de muchos, somos uno; que mientras respiremos tenemos esperanza.

Y donde nos encontramos con escepticismo y dudas y aquellos que nos dicen que no podemos, contestaremos con ese credo eterno que resume el espíritu de un pueblo: Sí podemos.

Gracias. Que Dios os bendiga. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.

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