domingo, 4 de septiembre de 2011

¿Eres persistente?


El gato del vídeo resulta persistente, también el ser humano que juega con él, todo hay que decirlo. La persistencia es una cualidad interesante porque supone varias cuestiones: por un lado, que no nos rendimos ante las dificultades, sino que seguimos dispuestos a luchar por conseguir aquello que queremos. Por otra parte, la persistencia indica decisión, voluntad de obtener algo que es importante para nosotros. Cuando en 2008 se celebraba en Denver la Convención Nacional Demócrata y Michelle Obama, la esposa del candidato dio su discurso, Barack Obama apareció en una pantalla grande y exclamó ante el público existente: "Ahora entendéis por qué le pedí salir tantas veces, vais a tener un presidente persistente". Y así es, Michelle le negó una cita a Barack en varias ocasiones antes de decidirse a salir con él, pero él fue lo suficientemente persistente como para esperarla.

En la vida, las cosas que deseamos no suelen llegar rápidamente. Cierto que a veces sucede, como me han contado recientemente, que una chica de 16 años va por la calle y un agente de modelos le pregunta si quiere serlo, pero no ocurre muy a menudo. La mayoría de las veces las cosas hay que ganárselas y no son fáciles. Los chavales jóvenes que salen de las universidades pensando que van a encontrar un sueldo de 3.000 euros por tener una carrera deberían saber que muchos de los que ahora nos ganamos bien la vida hemos tenido que pasar por todos los escalones de la empresa hasta llegar a nuestro "status" social. El éxito no es que te toque la lotería, el éxito es que ganes aquello que quieres con tu esfuerzo. Y tú... ¿eres persistente?

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miércoles, 6 de octubre de 2010

Las enseñanzas de Obi 9: Sé persistente

Hay cosas que no salen a la primera. Al cachorro de Chow Chow, ya de seis meses, "Obi", también le ocurre. Él se empeña en ser amigo de todos los demás perros del parque. Sin embargo, hay canes que insisten en ladrarle y gruñirle. Afortunadamente ni le afecta a su autoestima ni a su capacidad para seguir ilusionándose pensando que la próxima vez conseguirá tener un nuevo amigo. No hay en él prejuicios ni rencores, sigue moviendo el rabo y acercándose a los mismos perros día tras día, consiguiendo, en ocasiones, que algunos le acepten.

¿Y nosotros? Los humanos tenemos muchos más prejuicios, sobre todo si nos rechazan una sola vez; además somos rencorosos, perdemos autoestima, etc... Hoy la enseñanza de Obi es que seamos persistente en la búsqueda de la amistad, de la buena relación, etc...

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