domingo, 15 de octubre de 2017

Análisis del discurso de Inés Arrimadas (10-10-17)



El pasado 10 de octubre, Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos en Cataluña y jefa de la oposición en esta Comunidad Autónoma, hizo un estupendo discurso tras la intervención de Carles Puigdemont en el Parlamento Catalán. Como suelo decir, como directora de la Escuela Europea de Oratoria no entró aquí a valorar esta intervención desde un punto de vista político, que no es mi labor, sino exclusivamente desde el ámbito de hablar en público. Por lo tanto, no nos fijaremos en lo que se dice, sino en cómo se dice. Para el análisis se irán observando diferentes aspectos:

PRESENCIA (Cómo se sitúa el orador)
Nada más llegar al atril lo que hace es colocar los micrófonos a su altura. Esto demuestra su experiencia, por un lado, para que se le escuche bien; y su aplomo, no tiene prisa por comenzar.

LENGUAJE VERBAL (Las palabras empleadas)
Inicio: Comenzar con un buen inicio es fundamental para llamar la atención. Tras realizar los saludos pertinentes, comienza con una frase impactante: “Esta ha sido la crónica de un golpe anunciado”.
Objeto: El uso de objetos es muy atractivo en Oratoria porque hace más visual al orador, mostrar algo en la mano invita a los fotógrafos a recoger justo ese momento, más ameno que el orador solo frente al atril. Inés Arrimadas usa varios objetos a lo largo de su intervención: un cartel de Convergència i Unió, un artículo de Oriol Junqueras sobre las diferencias genéticas entre españoles y catalanes, un corazón con las tres banderas, y un pasaporte.  
Retórica: Es un conjunto de recursos que se emplean para dar más musicalidad al discurso. Inés Arrimadas utiliza en esta ocasión un montón de figuras retóricas. Destaco aquí algunas de ellas:
* Metáfora (empleo de un término más visual para acercar un objeto): “Esto es abrir la caja de Pandora en Europa”.
* Anáfora (repetición de la primera parte de cada frase): “de un golpe anunciado, de un golpe a la democracia, de un golpe al sentido común, de un golpe a la institución de este Parlamento, de un golpe a nuestro estatuto de autonomía, y sobre todo, de un golpe a un proyecto común que se llama España, y que se llama Unión Europea”.
* Antítesis (empleo de conceptos opuestos en la misma frase): “En Europa se buscan socios en vez de enemigos”. “Ustedes significan supremacismo cuando Europa significa igualdad; ustedes representan el nacionalismo, que significa división, y Europea significa unión”. “Los que nos roban no son los catalanes ni los españoles, sino los políticos corruptos”.  
* Hipérbole (exageración): “Han pulverizado el estatut de Cataluña, han pulverizado la autonomía de Cataluña”.
* Juego de palabras: Inés Arrimadas aprovecha la similitud de dos nombres para hacer un juego de palabras ingenioso: “Ustedes podrán engañar a algunos cuantos pero la mayoría de Europea cree más al señor Juncker que al señor Junqueras”.
A veces lo que se hace es emplear varias figuras retóricas a la vez.
* Metáfora + hipérbole: “No vamos a permitir que usted nos rompa el corazón a pedazos Sr. Puigdemont”.  
* Metáfora + antítesis: “No es que ustedes quieran romper Europa, no es que ustedes quieran romper España, es que ustedes han roto la convivencia en Cataluña” o “El nacionalismo significa poner más muros y Europa significa poner más puentes”.
Citas: incluye varias citas de otras personas. Destaca la que hace de un artículo de Oriol Junqueras, en la que se acompaña del dedo índice hacia arriba para llamar la atención del público, e incluso lo dice: “¡Atención!” y después incluye la frase. Sin embargo, cuando menciona la frase de Ortega y Gasset debería haber hecho una pausa un poco más larga.
Alusiones personales: cuando el orador hace una alusión personal se acerca al público, se “desnuda” un poco ante su público. Arrimadas lo ha hecho en varias ocasiones, por ejemplo al decir: “yo le aseguro que en nuestro corazón caben estas tres identidades y alguna más, en mi caso la andaluza”. En otro momento indica: “Mis padres, mis hermanos y mis sobrinos viven en Andalucía Sr. Puigdemont. No pienso permitir que les pidan el pasaporte para venir a verme porque su proyecto supone la salida de la Unión Europea”.
Líneas de aplausos: los oradores suelen emplear en sus discursos frases estudiadas para que el público les aplauda. Por ejemplo: “No tengo mucho tiempo porque cuando ustedes declaran la independencia dan a la oposición 10 minutillos para que digamos lo que nos parezca”. En este párrafo, previsto para que el público aplauda, Arrimadas emplea la ironía al decir “minutillos”.  Otra frase de aplausos es: “Esto es el nacionalismo más rancio por el cual se fundó la Unión Europea”. Y otra: “La mayoría de los catalanes se sienten catalanes, españoles y europeos”.
Palabras en otros idiomas: cuando se dirige a Artur Mas, emplea unas palabras de éste en catalán.
Final: Un buen discurso tiene que tener un buen final, y éste lo tiene. Es un final muy sonoro en el que emplea una de las figuras más admiradas en Oratoria, las triadas, tres elementos: “No nos van a romper el corazón en tres; la mayoría de los catalanes creen que Cataluña es su tierra, España es su país y Europa su futuro.”

LENGUAJE PARAVERBAL (voz)
Juego con la voz: Inés Arrimadas emplea muy bien la voz, sabiendo sacarle mucho partido. Tan pronto enfatiza, como la eleva o la baja, según las circunstancias.
Retórica: las repeticiones, anáforas, antítesis, etc… dan mucha musicalidad al discurso, haciéndolo más ameno.
Preguntas retóricas: “¿Esto es querer a los españoles? ¿Esto es respetar a los españoles?”. ¿Esta es la Cataluña que quieren? ¿Una Cataluña en la que las empresas tengan que huir a otras zonas de España?
Silencios y pausas: Arrimadas los emplea bastante bien en general. Especialmente en las líneas de aplauso: cuando su bancada empieza a aplaudir, ella sabe que debe parar de hablar y esperar a que se callen los aplausos. Antes de decir una cita se necesita poner con la voz los dos puntos y abrir comillas; ella lo hace muy bien al mencionar las palabras de Oriol Junqueras.

LENGUAJE NO VERBAL (lenguaje corporal)
Inés Arrimadas emplea bastante bien el lenguaje no verbal, ayudándose de los gestos para dar mayor expresividad a lo que está diciendo.
Postura: debería estar un poco más quieta al hablar. Cuando se habla en un atril los pies no deben moverse del suelo, esto da más sensación de seguridad.  
Gesticulación: su manera de mover las manos es bastante buena, acompañándola en todo lo que va diciendo. Emplea mucho las manos abiertas, incluso para señalar a las personas a las que habla, lo cual es mucho mejor que hacerlo con el dedo índice, acusador. Éste debe usarse como hace Arrimadas, solo hacia arriba. En varias ocasiones usa el gesto de llevarse la mano al pecho; es habitual cuando se habla desde el “yo” o desde el “nosotros”.
Gestos no deseados: Solo hay un gesto distractor que emplea en algunas ocasiones y que debería evitar que es el de echarse el pelo hacia atrás con la mano izquierda cuando éste le cae en la cara.
Mirada: Aunque tiene el texto en el atril, no está mirándolo todo el tiempo sino que mira mucho a la audiencia, o a las personas a las que se dirige en un momento dado. Cuando por ejemplo menciona a Artur Mas, situado en una tribuna, dirige su mirada hacia allá.
OTROS
Atención a la audiencia: Como debe hacer cualquier orador, Arrimadas según habla, está pendiente de la reacción que sus palabras provocan en el público. En un momento dado por ejemplo, ante la negativa de Puigdemont ante lo que ella está diciendo ésta hace más hincapié en ello.

CONCLUSIÓN: Es un excelente discurso, preparado con mucha riqueza lingüística, muy visual por la utilización de objetos y con unos gestos y voz que acompañan de manera adecuada lo que se dice. Como además sus tres tipos de lenguaje están alineados (lenguaje verbal, paraverbal y no verbal), eso da coherencia y credibilidad al orador.  

Si quieres ampliar información sobre la teoría comentada, la encontrarás en mi libro: “Escribe, Habla, Seduce”, de LID Editorial Empresarial.

Y si quieres aprender más de Oratoria, dirígete a la web: www.escueladeoratoria.com

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martes, 10 de octubre de 2017

Analizando el discurso de Josep Borrell (8-10-2017)



Hacía tiempo que no escuchábamos en España, desde el punto de vista de la Oratoria, un discurso tan bueno. Como directora de la Escuela Europea de Oratoria no entró aquí a valorar esta intervención desde un punto de vista político, que no es mi labor, sino exclusivamente desde el ámbito de hablar en público. 

LENGUAJE VERBAL

Uso de un objeto y "redondeo" del discurso

El lenguaje verbal se refiere al mensaje, lo que se dice. Pues bien, para empezar, hace dos cosas muy interesantes: por un lado, llevar una bandera en la mano (mostrar un objeto siempre es atrayente), llama la atención. Por otro, comenzar precisamente hablando de ese símbolo, la bandera de la Unión Europea. No solo la emplea al principio sino que termina también mencionando la bandera. Esto de comenzar y terminar con lo mismo se denomina "redondear el discurso" y es un buen recurso. 

Por supuesto, otra cosa destacada en cuanto a lenguaje verbal -sobre todo en España- es la realización del discurso en cuatro idiomas: catalán, español, inglés y francés. Esto ya le da una riqueza en cuanto al lenguaje verbal, impresionante porque puede llegar a muchas más personas. 

Además, el utilizar la primera persona del plural, nosotros, implica que él se incluye en lo que está haciendo, apelando a la unidad del orador con la audiencia para la que habla:  "Estamos aquí", "hagamos"...:

Uso de retórica

Las figuras retóricas se emplean para dar más riqueza al discurso, mayor musicalidad. Los grandes discursos de la Historia usan la retórica. Ejemplos de las figuras retóricas que utiliza Borrell:

Metáforas: se emplea una idea más visual para aclarar un concepto: "la convivencia se ha roto", "volver a rehacerla", "este país se irá por el precipio", "dos grandes profetas", "las fronteras son las cicatrices...", "no gritéis como turbas del circo romano", etc...

Anáforas: repetición de la primera parte de la frase en varias frases seguidas: "¿Cómo es posible que la presidenta...? ¿Cómo es posible que una institución...? ¿Cómo es posible que el conseller...?", esta figura retórica consigue dar más musicalidad al discurso. 

Antítesis: empleo de conceptos opuestos: "el que vota a otro no es catalán. Claro que lo es", "no sois ciudadanos sino súbditos", 

Enumeraciones: serie de palabras o expresiones similares: "extrememos el respeto, reconstruyamos el afecto, que nos queramos"; "llamamiento a la sensatez, al respeto de la pluralidad, a la convivencia..."

Además de las figuras retóricas, usa un storytelling: "Tengo un amigo que vive en la Luna", empleando esta historia hace que el tema nos llegue más. 

LENGUAJE PARAVERBAL

Este lenguaje se refiere a la voz que utilizamos. Borrell la emplea muy bien, poniendo fuerza y pasión en lo que está diciendo. 

Usa el estilo directo: al contar el storytelling sobre el amigo de la Luna, lo hace abriendo dos puntos y comillas, de manera que hace el diálogo con su amigo más real. 

Emplea preguntas, bien dirigidas a algún colectivo: a los empresarios: "¿No podíais decirlo antes?", "¿Por qué no lo decíais en público?"; Sr. Junqueras: "¿Usted se piensa que la UE los van a recibir con los brazos abiertos?"; bien retóricas: "¿Qué país no tiene problemas?". 

Tanto la retórica, como el empleo del storytelling en estilo directo o las preguntas hacen que Borrell haga un buen uso de la voz, jugando bien con ella, consiguiendo que el mensaje llegue mejor. 

LENGUAJE NO VERBAL

Es el lenguaje de los gestos, de la expresión corporal. Para que un orador resulte creíble sus tres tipos de lenguaje (verbal, no verbal y paraverbal) deber ir alineados, es decir ser coherente. 

En el caso de este discurso, Josep Borrell consigue hacerlo al acompañar perfectamente su lenguaje verbal con la voz adecuada, así como con una gesticulación que acompaña lo que va diciendo. Sus manos se mueven de acuerdo con lo que va indicando, mostrando fuerza en sus gestos. Sus microgestos, los de su rostro igualmente son consecuentes con lo que expresa.

Un elemento más que quiero destacar es que el orador es consciente en todo momento de la respuesta de su audiencia, de manera que, en varias ocasiones, hace referencia a lo que éste está expresando: "Parece que estáis de acuerdo conmigo", "no gritéis...", etc...

Conclusión: el discurso de Josep Borrell es un buen ejemplo de excelente Oratoria y demuestra las buenas dotes de su protagonista. 

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martes, 5 de septiembre de 2017

Cómo empatizar con tu audiencia al hablar en público


“Cuando hablas en público… ¿quién es más importante, tú o tu público?”, suelo preguntar en mis clases de Oratoria. Evidentemente, la respuesta es: el público, porque sin él, no estaríamos “hablando en público”. Algo que parece evidente no lo es así para algunos ponentes que nos encontramos en congresos, seminarios, jornadas, etc… Piensa… en el momento que un orador te está aburriendo es que no está dedicado a ti, no se ha preparado lo suficiente como para “captarte” con lo que está diciendo.

En la Escuela Europea de Oratoria (EEO) que empleamos las técnicas de Programación Neurolingüística (PNL) en nuestras clases, sabemos que hay dos herramientas espléndidas que podemos emplear al hablar en público: la calibración y el rapport.
  
CALIBRACIÓN

La palabra “calibración” se emplea en PNL para referirse a la observación, por lo tanto, calibrar nos sirve para detectar el estado anímico del público. Esto nos permite conocer cómo está cuando llegamos (emocionado, expectante, enfadado, etc) cómo se encuentra durante nuestra charla (interesado, apático, aburrido, seducido, etc) y cómo se manifiesta al final de la misma. La calibración es un radar que nos permite evaluar nuestra charla, tanto durante la misma, lo cual nos va a dar la posibilidad de efectuar cambios sobre la marcha, adaptándonos a las necesidades de nuestro público. Igualmente una vez que hayamos terminado, podremos autoevaluemos y decidir qué debemos cambiar, si lo hemos hecho mejor o peor que otras veces, si hemos llegado o no a la gente, etc.

Así, durante la charla, la propia calibración nos da las claves del tipo de público al que nos enfrentamos, y la clase de personas que hay entre esa audiencia, permitiéndonos prepararnos para las posibles preguntas del final.

El lenguaje verbal, paraverbal y no verbal que utilice el público nos dará las claves de lo que está siendo nuestra presentación. Conociendo y dominando estas claves –sobre todo el lenguaje no verbal que al ser inconsciente es muy revelador- podemos adecuarnos más a nuestros oyentes.

Hay dos cuestiones que además deberemos tener en cuenta al “calibrar” al grupo: por un lado, su estado, que puede variar según el momento del día y las circunstancias que vayan sucediendo. Por ejemplo, no es lo mismo hablar a las nueve de la mañana que a las dos, a las cuatro o las ocho de la tarde. Como comunicadores eficaces debemos asumir las circunstancias en las que se encuentra ese grupo, ya sea si van a escuchar una conferencia o una clase. A primera hora, tanto de la mañana como de la tarde tenemos que tener en cuenta que siempre hay gente que se retrasa en su llegada, por lo tanto no debemos contar lo más importante al comenzar. También hemos de ser conscientes de lo difícil que es mantener la atención de un grupo justo después de comer –aprovechemos el momento para hacer alguna dinámica que les haga moverse- o a última hora de la mañana o de la tarde, cuando la gente está realmente cansada de la jornada.

Además del estado circunstancial del momento del día, también hay que considerar la implicación del grupo. No es lo mismo hablar para gente que ha pagado por verte, que hacerlo para un auditorio “obligado”, o que va a un curso para conseguir unos créditos.

Los diferentes mensajes que el público envía pueden ser “leídos” o “calibrados” por el comunicador, y actuar en consecuencia. Sólo la observación del estado y la implicación del grupo en cada momento pueden darnos las claves para conseguir comunicarnos efectivamente.

RAPPORT 

Es definido por la PNL como “el encuentro con el mapa del individuo que tenemos delante”. Es decir, es lo que solemos llamar “adecuarnos” a la persona. Evidentemente, el mapa de la gente no lo podemos ver, sin embargo sí podemos percibir, mediante la calibración, sus “señales”: pistas oculares, lenguaje paraverbal, no verbal, etc…

El rapport de la PNL tiene dos momentos importantes:

·        Acoplarse: consiste en ser capaz de descubrir cómo piensa la otra persona y adaptarse a ella para conseguir una mejor comunicación.

·        Dirigir: una vez realizado el acoplamiento, conseguir llevar a la persona a nuestra forma de pensar, a nuestro mapa.

Esto que suena quizás un poco extraño lo practicamos habitualmente en nuestra vida cada día. ¿Qué hacemos cuando nos encontramos con un niño que da sus primeros pasos? Sin que nadie nos lo diga, si queremos comunicarnos con la criatura, lo primero que hacemos es agacharnos y ponernos a su altura. ¿Qué ocurre cuando observamos a una pareja de novios que está tomando algo en una cafetería? Sus posturas son tan semejantes, tan equilibradas, que parecen un espejo. Todos hacemos rapport todos los días para comunicarnos mejor con la gente que nos rodea.

¿Cómo hacemos rapport al hablar en público? Como lo hacen los cantantes con su público. Salen al escenario y la gente está entusiasmada con ellos, y de repente dicen: “¡y ahora cantad vosotros!”; sitúan el micro hacia el  público y la gente canta; o dan palmas y el público les sigue; o botan sobre el escenario y la gente hace lo mismo. Con esta espléndida comunicación que tiene el artista sobre el escenario, consiguiendo que miles de personas hagan lo mismo a la vez, están haciendo “rapport”. Igualmente hacen los directores de orquesta con los músicos, para que todos toquen en "sintonía". 

También lo hacen los oradores, como el famoso  “Yes we can”  (Sí podemos) de Barack Obama, en el discurso del 4 de noviembre de 2008, cuando ganó las elecciones. No hacía falta que él dijera: “ahora todos juntos”. Él iba diciendo “Yes we can” y la gente le seguía repitiéndolo, porque había una sintonía, un rapport, entre el público y el orador. 

Por tanto, la clave es calibrar al público para adaptarnos a él haciéndole rapport en su manera de vestir, de hablar, sus expresiones, sus gestos. 

El uso de la calibración y el rapport nos permite empatizar con nuestro público. Cuanto más nos “asemejemos” a nuestra audiencia, mejor conexión conseguiremos mantener con ella. ¡Te invito a probarlo!                                   

Aprende mucho más de Oratoria con nuestros cursos de hablar en público. Próximo curso: 22 y 23 de septiembre, en Madrid, con Mónica Pérez de las Heras. Infórmate aquí. 

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lunes, 28 de agosto de 2017

Las 3 Claves para "seducir" a tu audiencia al hablar en público


Hace muchos años, iba a participar en una mesa redonda en Sevilla. La mesa, que como es habitual, a pesar del nombre nunca es redonda, estaba situada en una tarima de más de 25 cm de alto, y a mí me tocaba sentarme justo en una esquina. Como había más ponentes que sitio, cuando yo fui a colocarme, ubiqué fuera de la tarima una de las patas de la silla, con lo cual, en cuanto traté de sentarme me caí al suelo con gran estrépito. En un primer momento, la reacción del público fue la de reírse ante la circunstancia. Así que eso es lo primero que oí mientras intentaba alzarme del suelo y levantar mi asiento. No obstante, la segunda reacción de la gente fue la más interesante, cuando me incorporé y reconocí mi torpeza, el auditorio se conmovió. Sin saberlo, estaba utilizando las 3 Claves de la Oratoria.

Años más tarde, tras el estudio de muchos oradores, yo misma acuñé las que considero son las 3 Claves de la Oratoria que te ayudan a llegar a cualquier público son: naturalidad, humildad y hablar desde el corazón.


         a) Naturalidad



El componente de espontaneidad de la naturalidad no debe olvidarse porque  es el mejor aliado para salir de cualquier imprevisto. Sobre todo cuando metemos la pata. Ante cualquier eventualidad en una charla, el público puede reírse en un primer momento, aunque después se solidariza con el orador y, empatizando con él, piensa: “pobrecillo, lo que le ha pasado”. Si uno sabe aprovechar el momento para exponer su naturalidad, se ha ganado a la gente. Esto es tan real, que hay oradores profesionales que saben utilizarlo cuando los espectadores están fríos y distantes. Un pequeño tropezón al entrar, al subir al estrado, unas risas por parte de la audiencia, una excusa suya aludiendo a lo patoso que uno es, y tendrá a los asistentes en el bolsillo.

Dice la RAE que naturalidad es “espontaneidad y sencillez en el trato y modo de proceder”.  Sin embargo la mayoría de los oradores de hoy en día carecen de naturalidad. Sin darse cuenta aflora en ellos la necesidad de aparentar seguridad, tranquilidad, conocimiento… y eso les torna un tanto artificiales. Imaginemos dos profesores. Uno entra en el aula cuando todos los alumnos ya están dentro, lo hace con semblante serio, se sienta en su mesa, prepara sus papeles, hace un ligero carraspeo y comienza a hablar. El segundo, llega con tiempo, los alumnos están entrando. Deja sus cosas en la mesa y se dispone a charlar con el primero estudiante que se encuentra: “hola, soy fulanito, ¿Qué tal el curso? ¿Estáis contentos?”. ¿Cuál de los dos profesores habrá comenzado con mejor pie? Por supuesto, el segundo.

Hoy en día la naturalidad es tan exigua, que es un valor en alza y, quien la consigue, triunfa. De hecho, los grandes oradores de Estados Unidos ya no quieren dirigirse al público desde un atril o pertrechados detrás de una mesa. Huyen del formalismo, y como se señalaba antes, cogen el micrófono con una mano, y sus fichas en la otra, se bajan del estrado y hablan moviéndose entre el público, interactuando con él. Esa proximidad física con el auditorio les hace más cercanos, más espontáneos, más naturales. Así que, ya sabes sólo tienes que ser tú, es el mejor ingrediente.

b) Humildad


El 22 de mayo de 2007 disfruté de un buen ejemplo de humildad. El acto transcurría en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. La oradora era la Dra. Jane Goodall, una primatóloga, especialista en chimpancés, que recibió el Premio Príncipe de Asturias en 2003. Es una de las científicas más importantes de la historia moderna, y sin embargo, si hay una característica que le identifique es la humildad. Aquella tarde ejerció su influjo sobre los oyentes de una manera muy especial. Más de 400 personas, en su mayoría gente joven que conocían su historia, habían ido a escucharla. Con una aparente fragilidad, Jane Goodall se acercó al atril y comenzó su exposición. Y lo hizo como es habitual en ella, imitando la llamada de los chimpancés en la distancia. Contemplar a una mujer tan importante -desde el punto de vista de la ciencia- comunicándose con los espectadores  imitando el sonido de los simios es una experiencia única. La sala estaba en absoluto silencio, y aquel sonido, que transportaba al rincón más profundo de la selva de Tanzania, llegaba en directo al corazón del auditorio. Su manera de hablar, tan pausada, transmitiendo una paz que le caracteriza, demostraron una humildad tal que la gente salió de allí encandilada.

“Virtud que consiste en el conocimiento de nuestras limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con ese conocimiento”, dice la RAE que es la humildad.

En una ocasión dando clase en un pueblo de la Comunidad de Madrid,  unos alumnos me  confesaron que la profesora anterior llegó el primer día diciendo: “Desde luego, no sé cómo pueden vivir ustedes aquí, con lo lejos que está esto de todo”. Por supuesto, pocas amistades hizo aquella mujer con los estudiantes con quien no fue capaz de empatizar en toda la semana que les dio clase; su superioridad le hizo granjearse el malestar de todos ellos.

Es un error frecuente entre los oradores creerse superiores a las personas que les escuchan. Sólo desde la postura del diálogo y la humildad se sale victorioso de cualquier situación. En ese sentido la Programación Neurolingüística con su premisa el mapa no es el territorio lo deja muy claro: cada persona  tiene derecho a tener su opinión sobre las cosas que no tiene por qué coincidir con la tuya, así es. Cuando das una conferencia no vas a instruir, sino a compartir conocimientos y, como veremos más adelante, a hacer un servicio a los demás. Explica John Grinder respecto a esto: “No puedo enseñarte nada, puedo proponerte un contexto para que aprendas”; y lo dice alguien que ha revolucionado el mundo de la psicología, la terapia, el lenguaje, la comunicación…Quien se cree que posee la verdad absoluta cuando habla en público no puede ser un buen comunicador.

c) Corazón


“Estos hombres enseñaron al pequeño francés de sangre mezclada que yo era el amor a Francia y el orgullo de ser francés. Este amor nunca se ha debilitado y este orgullo nunca me ha abandonado. Son sentimientos que he callado durante mucho tiempo. Durante mucho tiempo los he guardado para mí, como un tesoro escondido en el fondo de mi corazón, que no sentía la necesidad de compartir con nadie. Pensaba que la política no tenía nada que ver con mis emociones personales. Me imaginaba que un hombre fuerte debía ocultar sus emociones. Desde entonces he comprendido que sólo es fuerte aquel que aparece en su verdad. He comprendido que la Humanidad es una fuerza y no una debilidad”.

Este conmovedor fragmento pertenece al discurso del 14 de enero de 2007, cuando Nicolás Sarcozy presentaba su candidatura a la presidencia francesa con el texto titulado He cambiado. Una alocución, creada en especial para él, donde desnudaba sus sentimientos y hablaba de emociones. El que había sido un ministro del Interior de Francia, serio y duro, se convertía en un hombre con sentimientos, y los reconocía delante de su público. Toda su presentación estuvo llena de alusiones a lo que había vivido, a sus experiencias vitales, de manera que consiguió hacerse cercano, hacerse más humano ante quienes le estaban escuchando. Fue un texto de mucho éxito, dirigido al corazón de los franceses.

Se dice que el ser humano, a pesar de nacer con dos hemisferios en el cerebro, el derecho y el izquierdo, comienza sus primeros años de vida utilizando el derecho; sin embargo, en el momento en el que se inicia en la educación formal, es su hemisferio izquierdo el que empieza a desarrollarse, censurando en cierto modo, al derecho. La expresión “los niños no lloran” no es sino un ejemplo de una creencia empleada durante años para indicar a los hombres que no deben mostrar sus emociones. Exponer lo que se siente ha sido considerado durante mucho tiempo como síntoma de debilidad; de ahí que, como decíamos en el capítulo correspondiente a la inteligencia emocional, nos cueste expresar nuestra emotividad.

Saber expresar las emociones e integrarlas en un discurso es la manera más sencilla y directa de llegar a la gente. Las grandes intervenciones en público de la historia son las que han logrado tocar el corazón de los espectadores. Hoy en día, es raro el buen orador, el gran comunicador, que no incluye en su presentación anécdotas personales, vivencias propias, historias de su vida… Y lo hace con un fin muy claro: acceder al interior de la gente mostrándose como lo que es, una persona más.

Hay miles de ejemplos de discursos vacíos, en los que el ponente cuenta con frialdad lo que pretende, sin expresar nada ante un público que le mira aburrido. Los políticos españoles pecan de esto, de realizar una oratoria sin corazón. Pocas veces uno de nuestros políticos, sea del partido que sea, arranca del público que le escucha unos aplausos sinceros, emocionados.

Un orador que utiliza de manera magistral las tres claves de la oratoria que aquí comento, es el presidente de Estados Unidos, Barack Obama (en EEUU los presidentes no dejan de serlo aunque ya no estén en la Casa Blanca). En un mismo discurso es capaz de hacerte reír y llorar, como el que realizó en el Congreso el 24 de febrero de 2009, un mes después de  llegar a la Casa Blanca. Y uno de los textos que quedarán para la historia y que merece la pena leer es el discurso de la Raza, pronunciado por el entonces candidato el 18 de marzo de 2008 en Filadelfia. En realidad el texto se llama Una Unión Más Perfecta y lo que hizo fue hablar de la problemática del racismo entre blancos y negros como ningún político americano había podido hacer, siendo blanco y negro a la vez.

Otro ejemplo de lo que estamos comentando es la película Una verdad incómoda (2006), del Premio Nobel de la Paz y ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore. Es un documental sobre las presentaciones que este orador va realizando por todo el mundo. En su discurso, que pretende sensibilizar al planeta sobre los peligros del cambio climático, sabe utilizar muy bien las emociones. Tan pronto proporciona numerosos datos que prueban la realidad del problema, como explica anécdotas de su infancia, lo que sintió cuando su hijo fue atropellado por un automóvil o incluye unos dibujos animados que hacen reír a todos. Ese juego de emociones permite que su charla guste a públicos muy diferentes.

Por tanto, desnudar nuestro corazón al hablar en público, perder el pudor a mostrarnos como somos, con nuestras fortalezas y debilidades, nos humaniza a los ojos de los espectadores, que se identifican con nosotros, empatizan y se solidarizan con nuestra charla, facilitando nuestra comunicación. ¡Naturalidad, humildad y corazón, con esos tres ingredientes triunfarás!

Si quieres aprender Oratoria conmigo, apúntate al curso: "Oratoria con PNL e Inteligencia Emocional" de la Escuela Europea de Oratoria, infórmate aquí.  Próxima edición: 1 y 2 de septiembre (viernes de 17 a 21 horas y sábado de 9 a 19 horas).

Mónica Pérez de las Heras

miércoles, 2 de agosto de 2017

¿Puedes hablar en público sin “sacarte el carné”?

Es probable que al leer este titular hayas pensado: “¿Carné, qué carné? No se necesita carné para hablar en público. Y la verdad es que tienes razón. Pero lo que quiero hacer en este artículo es una analogía con la actividad de conducir para reivindicar la importancia de aprender Oratoria.

Es muy habitual que yo comente en mis cursos que hablar en público es como conducir. La primera vez que lo haces te parece que hay muchas cosas de las que tienes que estar pendiente: el volante, tres pedales, el cinturón, palanca de cambios, luces, intermitentes, freno de mano… “pero ¿cómo voy a acordarme de hacerlo todo a la vez?”. La realidad es que una vez que interiorizamos la conducción, con la práctica, lo hacemos todo de forma automática. Así nos desplazamos en coche sin pensar que tenemos que utilizar los intermitentes, las luces o ponernos el cinturón.

Al hablar en público ocurre igual. Son muchas las cuestiones que hay que tener en cuenta (postura, movimiento de las manos, mirada, uso de la voz, empleo de un adecuado lenguaje, etc…) y en la Escuela Europea de Oratoria sabemos que es el buen orador aquel que sabe hacer todo ello de manera automática, habiendo integrado los conocimientos en sí. Y esa asunción se consigue a base de práctica, práctica y práctica.

El problema viene, y de ahí de nuevo la analogía de la conducción, cuando hay oradores que no han aprendido nunca las técnicas de hablar en público. ¿Se puede conducir sin haberse sacado el carné? Claro que sí. Hay gente que lo hace. ¿Eso quiere decir que conocen todo lo que se precisa para hacerlo? Probablemente no. Pues igualmente ocurre con hablar en público. “La práctica hace al maestro”, dicen por ahí. Pero una constancia que precisa primero de los conocimientos técnicos para hacerlo. Quiere esto decir que, si hablas mucho en público pero nunca te has formado en ello, es probable que adquieras “tics” que no son los más adecuados para ello: meterte las manos en los bolsillos, balancearte al hablar, acelerarte, tocarte el reloj, la corbata, la nariz, etc…

El mejor ejemplo de esto son los políticos, como colectivo que habla con mucha frecuencia en público. Lo hacen casi todos los días durante muchos años, pero si nadie les ha explicado cómo hacerlo, si no se han formado en ello, tienen sus “tics” adquiridos y no evolucionan, no mejoran.

Por eso, en la Escuela Europea de Oratoria consideramos que, por supuesto, no hace falta carné para hablar en público, pero si quieres hacerlo bien, necesitas formarte. ¿O acaso no fuiste a la autoescuela y aprobaste el examen teórico?

Una de las primeras cosas que los profesionales comentan tras hacer un curso de Oratoria es que no eran conscientes de qué errores cometían a la hora de hablar en público. En el aula, desde el minuto 1, comenzamos a indicar qué es lo que haces bien y en qué debes mejorar, haciéndote consciente de lo que te falta para ser un espléndido orador. Una vez que tengas los conocimientos (que se van integrando en cada práctica que hacemos en los cursos), ya puedes dedicarte a practicar, practicar y practicar. ¿Y tú qué opinas?


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martes, 13 de junio de 2017

10 Tips para Hablar en Público

1. Gestiona bien tus emociones: un buen orador sabe gestionar sus emociones (alegría, tristeza, miedo, sorpresa, enfado y asco) de manera adecuada para mostrarse siempre sereno, tranquilo, equilibrado y no llegar nunca a la ira, perder los estribos, etc… hablando en público. La Inteligencia Emocional ayuda al orador a gestionar bien las emociones y a ser capaz de transmitirlas, también muy importante.


2. Emplea la llamada postura de “neutralidad”: quizás la conozcas de pilates. Es una posición en la que el orador está de pie, con su peso equilibrado en ambas caderas y los brazos colgando. Sus brazos y sus manos se mueven en cuanto comienza a hablar. Es la postura que podemos ver en el atril a los buenos oradores o cuando los políticos posan para una foto. Da sensación de seguridad delante del público.

3. Gestiona bien tu mente: todos los miedos e inseguridades que tenemos proceden de nuestros pensamientos, nosotros mismos los creamos. Herramientas como la Programación Neurolingüística (PNL) nos ayudan a eliminar de nuestra mente los pensamientos negativos y nos potencia a través de creencias positivas: “claro que puedo hablar en público”, “soy capaz”, etc…

4. Utiliza las 3 Claves de la Oratoria: las claves que hemos comprobado en los grandes oradores de la Historia: naturalidad (ser tú mismo), humildad (no creerte más que nadie, no ser prepotente al hablar en público) y, hablar desde el corazón (con ganas, con pasión, con ilusión…) Son tres claves que te ayudan a salir de cualquier situación que te pueda pasar al hablar en público, ya sea una pregunta difícil, que te caigas al suelo, que te quedes en blanco o que no te funcionen los medios técnicos.

5. Consigue que tu público “vuele” contigo: a fin de evitar los discursos aburridos o las presentaciones que se denominan “muerte por PowerPoint”, necesitamos emplear lo que se llaman “buenos inicios y finales”. Como dijo Winston Churchill: “el mejor discurso es que tiene un buen principio, un buen final, y en el que la distancia entre ambos es la mínima posible”. Una anécdota personal, un “storytelling”, una cita, etc… pueden constituir un buen inicio o un buen final.

6. Prepara bien la presentación: si usas PowerPoint, Keynote, Prezi o cualquier otro tipo de presentación visual tienes que tener en cuenta que ese elemento no es para ti, sino para tu público. Por tanto, lo que no se pueda leer no se puede poner y es preciso que el público pueda ver de una simple mirada lo que queremos decir. Un buen ejemplo en este sentido eran las presentaciones de Steve Jobs. Se caracterizaban por ser muy simples, un elemento por diapositiva, lo cual atraía la mirada del público hacia lo que él quería en ese momento.

7. ¡Juega con tu voz! Nuestra voz no la podemos cambiar pero sí el uso que hacemos de ella. Puedes tener el mejor discurso o la mejor presentación del mundo pero si no sabes interpretarlo adecuadamente, saldrá muy mal. Jugar, por ejemplo, con los silencios y las pausas es mágico para “enganchar” a tu público y conseguir seducirles.

8. Emplea un Lenguaje No Verbal (LNV) adecuado: vestir según la imagen que quieras dar y según el público que tengas delante; evitar gestos inadecuados (tocarse la cara, anillos, pulseras, corbatas, uso del bolígrafo, manos cerradas o brazos o piernas cruzados) y mover las manos al ritmo de la voz, son pautas fundamentales de un buen uso del lenguaje no verbal en oratoria.

9. Adapta tu lenguaje a tu público: no puede ser lo mismo hablar para niños, adolescentes, personas de la tercera edad, profesionales, médicos, profesores, abogados, ingenieros, policías, etc… el orador debe adaptar su lenguaje verbal a las personas que tiene delante, de manera que todo el mundo entienda lo que va a decir. Ojo por tanto con las palabras anglosajonas ante un público que a lo mejor no las conoce, o con los tecnicismos de cualquier profesión ante unas personas que no son de dicho campo.

10. Trata de ser coherente en los 3 tipos de lenguaje: El ser humano utiliza 3 tipos de lenguaje: lenguaje verbal (mensaje), lenguaje paraverbal (voz) y lenguaje no verbal (cuerpo). Para que un orador sea creíble sus tres tipos de lenguaje deben ser coherentes, es decir, los tres deben indicar lo mismo. Si un orador no es coherente pierde credibilidad.

Y por supuesto, después de tener en cuenta todos los anteriores, la base es: practicar, practicar, practicar.

Escuela Europea de Oratoria (EEO)

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domingo, 14 de mayo de 2017

10 Claves de Oratoria para el #debatePSOE

De cara al #debatePSOE planteado para el próximo 15 de mayo de 2017, la Escuela Europea de Oratoria te da una serie de claves para que, al observar el debate, lo analices desde el punto de vista de hablar en público:

1.  Presencia: los candidatos deben mostrar su seguridad al llegar al debate, empleando un lenguaje no verbal que transmita confianza en sí mismos. La actitud con la que lleguen al debate será fundamental y tiene que percibirse por parte de la audiencia. Ojo con que esa “presencia” no se perciba como “prepotencia”, encontrar el equilibrio entre ambos conceptos es fundamental para trasladar al público una imagen adecuada.

2. Claridad en la exposición: los candidatos cuentan con un primer minuto para su primera intervención. Es fundamental que sean concisos y muy claros en el uso del lenguaje verbal de manera que el mensaje quede muy bien expuesto a la audiencia. En los demás bloques contarán con nueve minutos cada uno que deberían emplear para explicar sus propuestas en el campo de la política, lo económico y social, y el modelo de partido.

3. Buena gestión de sus emociones: pase lo que pase durante el debate, mostrar educación y respeto por los adversarios es fundamental. No perder las formas en ningún momento es básico. El candidato de los tres que se muestre más calmado, que se comunique con asertividad pero no con agresividad, tendrá puntos ganados con la audiencia.

4. Empleo de la postura corporal de “neutralidad” (equilibrio en las caderas): Tanto si hablan con un atril delante como sin él, esta postura del cuerpo es fundamental para que los candidatos den sensación de seguridad. Consiste en colocarse de pie, con el peso equilibrado en ambas caderas y los pies clavados al suelo. Brazos y manos se mueven al comenzar a hablar. Es la postura que podremos ver cuando los candidatos aparecen y posan para los fotógrafos. Si después durante el debate se mueven sus pies de un lado a otro, en un “bailecillo” inconsciente, eso está hablando de sus nervios y, por tanto, de sus inseguridades.

5. Utilización de las 3 claves de la Oratoria: naturalidad, cada candidato debe tratar de ser él mismo, gestionando bien sus emociones y hablando con educación. La humildad: si alguno de los candidatos llega con prepotencia, y eso es lo que transmite a la audiencia, el público lo va a entender como soberbia, y eso se entiende como agresividad. La última clave es poner el corazón, la pasión. Aquél candidato que logre transmitir entusiasmo y pasión en lo que dice se ganará al público con mayor facilidad.

6. Uso de un lenguaje positivo: hay muchas formas de decir las cosas. El empleo de un lenguaje verbal optimista, más de hablar de lo que uno va a hacer y menos de atacar a los demás, se va a valorar por parte de la ciudadanía.

7. Uso de la voz: emplear bien la voz va a ser fundamental. El ser humano tiene tres tipos de lenguaje: verbal (mensaje), paraverbal (voz) y lenguaje no verbal (cuerpo). Los tres tienen que ir alienados para que el orador muestre credibilidad. En el caso del debate cada orador deberá saber jugar con su voz para mostrar “seguridad” al público y que éste perciba “confianza”. Cada mensaje tendrá que llevar su propia voz.

8. Empleo de un lenguaje no verbal adecuado: cuestiones básicas a tener en cuenta y que nos permitirán calibrar cómo están por dentro:

   * Gesticulación: lo justo para que las manos acompañen lo que digan pero que no distraigan del mensaje. 
    * No llevar bolígrafos u otros objetos en las manos: demuestran los nervios que se tienen y, por tanto, transmiten la inseguridad del candidato.
    * No moverse del sitio: importancia de la postura de “neutralidad”. Pies quietos.
   * No hacer gestos inadecuados (cuidado con las microexpresiones de la cara que pueden surgir ante un ataque verbal de otro candidato, se necesita mostrar calma), ni tocarse la nariz, el pelo, la chaqueta, etc…todo eso muestra nervios (inseguridad).
  * Empleo de la sonrisa: es el espejo de nuestro estado de ánimo. Cuanto más enfurruñados estén los candidatos más mal rollo transmitirán a la audiencia.
   * Ojo con los “momentos de escucha”: son aquellos en los que los candidatos no hablan porque lo está haciendo otro. Fundamental mantener la postura y unos gestos adecuados.

9. Hablar para el público y no para los adversarios: la audiencia es quien importa en un debate, no los otros participantes, por lo que deben hablar para que les entienda la gente que va a poder votar por uno u otro. Explicar claramente las propuestas y defenderlas bien será fundamental.


10. Cuidar mucho el último minuto del debate: el último minuto del debate es muy importante. Es un momento para mirar a cámara y trasladar al votante un mensaje “que le llegue” y que le mueva a elegir a dicho candidato. Una voz tranquila, más baja y lenta de lo habitual, y una mirada fija en la audiencia hará más cercano al candidato y transmitirá mejor. 

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jueves, 4 de mayo de 2017

6 Consejos para ayudar a los niños a hablar en público

¿Te imaginas que tu hij@ no tuviera problemas para hablar en público? 
Su valor como profesional, en un mundo cada vez más competitivo se triplicará cuando seas mayores. En la Escuela Europea de Oratoria (EEO) sabemos bien lo que es no haber aprendido Oratoria en la infancia porque ese es el problema de la mayoría de las personas que llegan hasta nosotros. Profesionales como abogados, periodistas, políticos, profesores, directivos, médicos, policías... se encuentran con que no saben hablar en público, les da miedo, se ponen nerviosos. 

Aquí queremos darte unos consejos para que ayudes a tus hijos a hablar en público:   

1. Dales tu apoyo:

Los niños aprenden y repiten muchas conductas de los padres. Si les enseñas que hablar en público es fácil y divertido, perderán el miedo a hacerlo. Muchos bloqueos e inseguridades nacen desde que somos pequeños y crecemos con algunas creencias que más tarde son difíciles de cambiar. Anímales en este camino. Háblales en positivo sobre lo que significa ser un buen orador e indícales que todos podemos hacerlo. 



2. Recuérdales que el secreto es ser uno mismo:

Los niños cumplen perfectamente las 3 claves imprescindibles de la Oratoria: naturalidad, humildad y corazón. Enséñales simplemente, a ser ellos mismos. Cada vez que tengan que exponer en el colegio o hablar frente a sus compañeros, recuérdales que el mejor secreto es no tratar de imitar a nadie y que deben ser los mismos que están en la casa, jugando o divirtiéndose en la escuela. Fortalece sus cualidades. Recuérdales lo mucho que valen y que nunca se esfuercen en ser algo diferente a lo que son.

3. Ayúdales a emplear la postura de “neutralidad”:

Es una posición en la que el niño está de pie, con su peso equilibrado en ambas caderas y los brazos colgando. Sus brazos y sus manos se mueven en cuanto comienza a hablar. Enséñales que  al hablar en público no pueden tocarse el pelo, la cara, poner “brazos en jarra” o cruzar brazos o piernas porque eso no da sensación de seguridad.

4. Anímales a contar historias:

La Oratoria se nutre de grandes historias y anécdotas para enganchar al público. Tal como ustedes lo hacen con sus niños, apóyalos a inventar sus propias historias y a contarlas después. Celebra sus cuentos y recuérdales el valor que tienen sus vivencias cada vez que tengan que hablar frente a sus compañeros.

5. Enséñales algunos trucos de Oratoria:

Anímales a realizar “un buen principio” y “un buen final” en cualquier presentación que hagan. Se trata de un gran secreto que tienen los grandes oradores y que los niños pueden repetir en sus presentaciones. Puede ser una pregunta al público, entrar bailando o cantando, decir una frase con rotundidad o cualquier otra cosa que se les ocurra.

6. Ayúdales a emplear su voz:


Para contar bien algo es necesario emplear “adecuadamente la voz”, sin acelerarse o hablar demasiado despacio. Pídeles que ensayen frente a ti y recuérdales este punto.  Y que sepan poner voz a cualquier personaje de su historia.

Y por supuesto, después de tener en cuenta todos los anteriores, recuérdales que la mejor clave para la oratoria es: practicar, practicar, practicar. Es decir, que cada vez lo harán mejor.

Si además quieren que aprendan con nosotros en la Escuela Europea de Oratoria, apúntales al campamento urbano del mes de julio. Aquí tienes la información del campamento para niños y adolescentes. Y si eres tú mismo el que quieres aprender aquí tienes toda la información para adultos: www.escueladeoratoria.com

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martes, 18 de abril de 2017

10 claves para participar en un programa de radio

En cualquier momento te puede surgir la oportunidad. Te llaman para participar en un programa de radio. ¿Qué hacer? ¿Cómo prepararse? ¿Cómo comportarse? y sobre todo, tan importante como esto: ¿Qué no hacer? Como directora del programa de radio "EspaciOratoria", de la Escuela Europea de Oratoria en Gestiona Radio, voy a darte 10 claves fundamentales para que tu participación en este medio de comunicación sea todo un éxito. 

1ª. Dí que sí: Si un periodista te llama es porque ha visto interesante lo que tú puedas contar y quiere que estés con él en su programa así que pónselo fácil. Hablar en un medio de comunicación es una experiencia estupenda así que no se debe desaprovechar. Tanto si el programa es en directo como si es grabado, trata de ajustar tu vida laboral y personal para asistir. Si le pones pegas al periodista es muy probable que te sustituya por otra persona y que no cuente contigo para otras ocasiones. Piensa que en un momento de tu vida profesional te puede ser muy interesante tener el contacto de un periodista que ya te ha entrevistado. 

2ª. Pregúntale de qué tema vais a hablar pero evita indicarle que te diga las preguntas: 
El periodista que te va a entrevistar es un profesional y te va a hacer preguntas relacionadas con el tema del que vais a hablar. Da imagen de inseguridad preguntar por las cuestiones específicas que te va a hacer; y además, nunca vas a tener la certeza de que solo te hará esas preguntas y no otras, así que no te vale de mucho. Demuestra solvencia indicándole: "genial, pregúntame lo que quieras".

3ª. Prepara tu entrevista: Como ya le habrás preguntado si el programa es en directo o grabado, qué día se emite, etc... tendrás información para preparar tu intervención. Piensa qué te pueden preguntar y qué quieres contar de cada cosa que te puedan preguntar. Además, piensa qué mensaje te gustaría enviar a los oyentes, que sirva para vender tu producto o tu idea. Si luego ves que el periodista no te pregunta algo que a ti te interesa, intenta "colarlo" en alguna de las cuestiones que te haga. 

4ª. Sé absolutamente puntual: El día indicado llega a la hora que te hayan dicho, ni con mucho tiempo de adelanto, ni con minutos de retraso. Es importante que el periodista sepa que puede contar contigo porque cuando te comprometes cumples con tu palabra. No hay nada peor que tener que empezar un programa de radio y que falten invitados o no tengas la certeza de si van a llegar o no. Aunque el programa no sea en directo el periodista tiene reservado el estudio por un tiempo determinado y si llegas tarde no le va a hacer mucha gracia.

5ª. Sigue las instrucciones que te den para el programa:  Te viene bien caer bien al periodista para que te invite más veces o que te lleve a contar algo cuando a ti te interesa así que sigue sus instrucciones. Si ves que el presentador del programa no te mira mientras que estás respondiendo no te preocupes, tiene que estar pendiente de lo que le indica el técnico, de la escaleta del programa y de la hora, así que te estará escuchando aunque sus ojos no estén puestos en ti todo el tiempo. Si en un momento determinado te hace un gesto con la mano de que "cortes", no rompas la frase que estás diciendo de manera brusca, sino trata de terminarla en cuanto puedas.

6ª. No golpees la mesa, el micrófono o su base: El estudio está insonorizado pero los micrófonos son muy potentes. Si tamborileas con los dedos encima de la mesa, golpeas la base del micrófono mientras hablas, etc... los oyentes percibirán esos ruidos. 

7ª. Acércate al micrófono tanto como tu interlocutor: Cuanto más te separes del micrófono menos se te oirá. Fíjate en qué distancia mantiene el presentador del programa con él e imítale. Así tu voz sonará al mismo volumen que la suya. 

8ª. Explícate de manera que se te entienda: Cada profesión tiene su lenguaje técnico, ¡cuidado si vas a usarlo y no estás seguro de que toda la audiencia te entienda! El uso de latinajos, palabras exclusivas de tu gremio, términos ingleses, etc... pueden hacer que ni el periodista ni su audiencia te comprendan y no es eso lo que quieres. Si el profesional de la radio considera que su público no te entiende no te volverá a invitar. 
9ª. Sé amable con tus entrevistadores: Esta clave parece obvia pero si la incluyo aquí es porque muchas veces ocurre lo contrario. Recuerda que el periodista te está dando la oportunidad de venderte, comunicar tu negocio, tu empresa, tus ideas, y lo mínimo es que seas cordial con él. Por lo tanto, emplea tu educación para el periodista se quede con ganas de volverte a invitar. 

10ª. Agradece a la persona que te haya invitado: Es posible que quien te llame no sea la persona que te entrevista. Encárgate de que sepa que te ha gustado asistir a la radio, que agradeces su llamada y que estarás disponible para otras ocasiones. A esta persona es a quien debes preguntarle cómo puedes conseguir el podcast del programa.

Si quieres escuchar nuestros programas de radio éste es el enlace: EspaciOratoria, o puedes escucharnos cada sábado de 12 a 13 horas en Gestiona Radio. 

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