lunes, 1 de febrero de 2021

Análisis de oratoria del discurso de investidura de Joe Biden



No hablo en este artículo de política, solo de oratoria. He elegido el discurso de investidura de Joe Biden, nuevo presidente de EE.UU para su análisis, porque es un auténtica joya literaria. Hay muchas personas que no entienden que este tipo de intervenciones no estén escritas por los propios oradores. Es la clásica opinión de quien no conoce el trabajo de un político, donde resulta  imposible que se dedique a la gestión, y a la vez, a preparar sus discursos. Además, como en este caso, la alocución de Biden está preparada por un equipo de escritores de discursos o logógrafos -no me gusta mucho la palabra- que han estado dos meses, desde las elecciones, redactándolo.

Comenzamos el análisis: el texto consta de 2.514 palabras (en la versión inglesa original), y Biden tardó en leerlo 21 minutos. Otra de las cosas que no se suele entender de los discursos es que se lean. Sin embargo, como te demostraré en este artículo, es imposible que un orador sea capaz de memorizar un texto como éste, que cuenta con más de 100 usos de figuras retóricas. ¡Sí, más de 100, has leído bien!

El discurso consta de menciones a diferentes personalidades, algo muy habitual en estos textos: por un lado, nombra al expresidente Carter, que no pudo asistir al evento por enfermedad; a George Washington, como primer mandatario de EE.UU; Abraham Lincoln, como padre de la Declaración de Emancipación; Martin Luther King, y San Agustín, además de incluir una cita de la Biblia. También incluye un fragmento de una de sus canciones favoritas: “America Anthem”, de Gene Scheer, 1998.

Pero lo más relevante de la forma literaria de este discurso son sus figuras retóricas. Casi en cada línea del discurso hay una o dos. Eso es lo que hace que sea una auténtica joya al escucharlo, y una delicia su lectura. Incluye multitud de repeticiones que dan musicalidad al discurso, como anáforas (repeticiones de los inicios de frases); muchísimas hipérboles (exageraciones), antítesis (elementos contrapuestos), enumeraciones (secuencias de palabras del mismo tipo), personificaciones (atribuciones de cualidades humanas a objetos), triadas (tres conceptos), así como innumerables metáforas, aliteraciones (repetición de sonidos en palabras próximas), etc… Me ha llamado especialmente la atención el uso abundante de una figura retórica más curiosa, el polisíndeton, que consiste en añadir conjunciones innecesarias para dar énfasis. Por ejemplo, cuando indica: “Un día de historia y esperanza, de renacimiento y resolución”. Podría haber dicho: “Un día de historia, esperanza, renacimiento y resolución”.

Las figuras retóricas de este discurso demuestran que es un texto muy trabajado, muy cuidado y muy pensado para que den la musicalidad necesaria al ser percibido por el oído. Una vez más los estadounidenses demuestran que son los reyes de la retórica. ¡Ojalá que este artículo haya conseguido incitarte a leer discursos, empezando por éste!

Etiquetas: , , , , , , , , ,

lunes, 25 de enero de 2021

Habla bien en público y tu cotización como profesional subirá

 




“Mónica, tengo muy buenos profesionales pero cuando tienen que hacer una presentación en una filial europea, fallan por no saber hablar en público bien”, me indicaba en una ocasión un directivo de una multinacional con sede en España. Saber comunicar delante del equipo, de los compañeros o hacer una intervención ante los jefes es cada vez más valorado en las compañías, sobre todo por la escasez de buenos comunicadores.

Es cierto que no hemos sido preparados para hablar en público en la infancia, como sí lo son en otras nacionalidades, pero es que además, en España se infravalora la importancia de adquirir los conocimientos técnicos y emocionales que son necesarios para enganchar a una audiencia.

Por mi experiencia como directora de la Escuela Europea de Oratoria, la empresa líder en el sector en España, podemos encontrarnos tres tipos de profesionales diferentes en las empresas de este país en relación con la aptitud de hablar en público:

1) Los que no les gusta, lo evitan, y si alguna vez lo tienen que hacer, el resultado no es bueno.

2) Los que lo hacen de manera habitual pero, como no se han preparado técnicamente, no llegan bien a la audiencia y repiten los mismos tics una y otra vez.

3) Los que son conscientes de que es necesario aprender y se forman para ello.

El resultado es que menos de un tercio de los profesionales se toman en serio la formación en esta materia. “¡Imagínate!” - suelo contar en clase – “que quisieras jugar al pádel sin querer saber nada de ese deporte. Coges una raqueta de tenis, te vas a una cancha de baloncesto y empleas un balón de fútbol. Tú podrás decir que estás jugando al pádel, pero cualquier persona que conozca ese deporte, te va a decir que no es así”. Igualmente ocurre con las técnicas de oratoria. Existe una postura idónea para colocarse de pie, parado, cuando hablamos en público; una manera de mover las manos, de usar la voz, de mirar, de estructurar la presentación, etc… pero si nunca lo conoces, lo vas a seguir haciendo mal toda la vida.

Claro que la práctica es importante, pero una vez que se conoce la técnica. El mejor ejemplo lo tenemos en los políticos; a pesar de que llevan toda la vida hablando en público: ¿son grandes oradores? La verdad es que no.

Por ello, el profesional que, además de sus capacidades en su materia, sabe hablar en público bien, es escaso en las empresas, y su valor como tal es muy cotizado. En un momento económico como el que estamos viviendo en este 2021 y lo que se nos avecina, donde la competencia en los puestos de trabajo va a ser brutal, hablar bien en público puede ser la diferencia entre un ascenso y un despido.

Etiquetas: , , , , , , ,

miércoles, 17 de junio de 2020

Cómo dar clases presenciales en tiempos de Covid

Pantallas para el rostro, mascarillas, guantes, termómetro, gel hidroalcoholico y distancia de seguridad se han convertido en compañeros de las clases presenciales para adultos de la Escuela Europea de Oratoria (EEO). Parados por la crisis de la covid-19 desde hace tres meses, esta empresa quería retomar la formación presencial en cuanto el gobierno lo permitiera, algo que sucedió a raíz de la entrada de Madrid en la fase 2 el pasado 8 de junio. 

Preparados, con todas las medidas sanitarias posibles, la EEO regresó a las clases presenciales de oratoria el martes 9 de junio, convirtiéndose en la primera escuela de profesionales en España en volver a la formación presencial. “Para hablar bien en público un orador debe ser un camaleón, y como tal, tiene que adaptarse a las circunstancias. Eso precisamente es lo que profesores y alumnos de la Escuela hemos hecho”, nos comenta Mónica Pérez de las Heras, directora de la entidad.



Protocolo muy estudiado

“Cuando los alumnos van a entrar al aula se les invita a lavarse las manos con gel hidroalcoholico y se les mide la temperatura. En su mesa van a encontrar –nos explica Pérez de las Heras- lo que denominamos un “aparcamiento de mascarillas”, es una hoja plastificada que muestra un dibujo de una mascarilla. Sobre ella está la pantalla para el rostro que los participantes en el curso emplearán cuando salgan a exponer. De manera que, mientras que están sentados, utilizan las mascarillas, pero en el momento que se ponen en pie para hacer las prácticas de oratoria, se colocan la pantalla”. De esta manera el profesor y el resto de alumnos pueden observar la expresión del rostro del que habla, que es fundamental para hablar en público.

Para conseguir el distanciamiento social de un metro y medio, las clases han reducido su número a la mitad, las mesas están perfectamente separadas, y una línea discontinua en el suelo distingue dónde debe colocarse el profesor, o el participante orador en su caso.



“Hay otras escuelas que han optado por la formación online –explica Pérez de las Heras- pero en nuestro caso, a hablar en público solo se puede aprender en la modalidad presencial. Es fundamental que el alumno sienta el miedo o los nervios de una situación real; y por otra parte, tiene que ser corregido por el profesor, que debe poder observar todo su lenguaje no verbal.”

Etiquetas: , , , , , , , ,

martes, 14 de abril de 2020

¿Seremos mejores personas después del confinamiento?


Esa es una de las preguntas que muchas personas nos hacemos durante estos días de confinamiento debido a la crisis del Covid19. ¿Mejoraremos como personas? Permíteme que, en general, lo ponga en duda. Es posible que haya seres humanos que esta situación les cambie la manera de pensar o de actuar durante un tiempo, pero... ¿será permanente? Frente a las circunstancias que estamos viviendo, nos encontramos personas que se están volcando en hacer su trabajo, como es el caso de todas aquellas que trabajan en las actividades esenciales, que nunca podremos agradecerles suficiente todo lo que están haciendo; pero también nos encontramos con todo lo contrario. Individuos egoístas que colocan en sus comunidades carteles en contra de ese personal esencial para que se vayan a dormir a otro sitio; familias que se han encerrado en su casa y que no saben si sus vecinos de descansillo -quizás de la tercera edad- necesitan algo, o se están muriendo; personas que salieron a aplaudir la primera semana, pero que ya les da pereza... ¿Y pensamos que vamos a ser mejores después de esto? 

A mi me toca salir todos los días a la calle para sacar al perro, y debo decir que me gustaría no ver a tantas personas mayores con la compra o haciendo cola en los supermercados... En mi mundo ideal la gente que está acomodada entre sus videojuegos y sus videoconferencias, estaría ayudando a todas las personas de riesgo, yendo a comprar por ellos, empatizando y siendo solidarios... pero eso no lo veo. 

Pérdida de valores

Se nota la falta de valores en nuestra sociedad. Valores como el compromiso: si los primeros días saliste a aplaudir a los sanitarios que no sabes si mañana salvarán tu vida... ¿por qué has dejado de hacerlo? Son 2 ó 3 minutos de tu rutina diaria, no, no es porque no tienes tiempo, es por... desidia, falta de compromiso. Otro de los valores perdidos, la empatía. ¿Te imaginas lo que debe estar pasando una persona mayor sola, en casa, viendo todo el día la noticia de la muerte acechando, en la tele? Tú tan calentito, en tu hogar, con tu compra hecha por Internet y no tener que salir nunca. ¿Y la gente que vive en tu comunidad? ¿Te has planteado si alguien te necesita? 

Me da la sensación de que saldremos de esta cuarentena peor de como entramos, por supuesto, con excepciones. Ya antes del Covid había mucha gente que no saludaba en el portal, ni en el centro de trabajo, ni a la camarera, ni al taxista, ni a la cajera del supermercado; a partir de ahora menos aún. Comenzaremos por no podernos acercar, todos con mascarilla y con miedo de mirar a nadie a la cara (por si me contagio), con lo cual será más fácil esquivar al otro. Nada de abrazos ni besos, por supuesto. Y poco a poco, iremos perdiendo la capacidad de la comunicación 3D. Si ya nos habíamos acostumbrado demasiado al uso de la tecnología para la comunicación humana, el Covid conseguirá que apostemos más por las videoconferencias que por la relación del tú a tú. Si no, al tiempo... Si crees que a ti no te va a pasar esto, si crees que tú vas a ser diferente, empieza por cambiar hoy mismo tu actitud, y vuelve a aplaudir como el primer día; y no dejes que en tu comunidad se excluya a nadie; y piensa cómo puedes ayudar a las personas que están en tu mismo bloque... o sigue deshumanizándote.  

Etiquetas: , , , , , , ,

jueves, 2 de abril de 2020

El portavoz no nace, se hace (Oratoria Covid19)

Hablar en público bien no es fácil. Lo sé porque me dedico a formar a personas para que lo consigan; y lleva su tiempo, su técnica y sus ganas de aprender. En estos días de Covid19 estamos viendo, más que nunca, comparecencias de diferentes personalidades del gobierno o afines. Dejando de un lado su labor como profesionales en lo suyo y sus afinidades políticas, aquí solo quiero hablar de Oratoria. Porque... ¡No, cualquier persona no puede ser portavoz! "Pero Mónica, ¿cómo dices eso si tu te dedicas en la Escuela Europea de Oratoria a formar personas para ser portavoces?", me podríais decir. A lo que yo contestaría: "no se puede ser portavoz sin estar preparado para ello". ¿Verdad que cualquier actividad en esta vida necesita una preparación? Si quieres jugar al padel, por ejemplo, necesitarás saber las normas de dicho deporte. Si no, tú puedes coger un balón de fútbol, una raqueta de tenis y usar una mesa de ping pong, y hacer lo que te de la gana, pero jugar al padel no estás jugando. 

¿Qué debería saber un portavoz? Ante todo, saber gestionar sus emociones. Cuando te pones delante de un público nunca sabes lo que va a pasar, por lo que tienes que estar preparado para todo. Si tienes miedo de lo que te puedan cuestionar, es lógico que emplees el truco de tener las preguntas por adelantado, pero eso le quita esencia al orador, que debe ser capaz de responder a cualquier cosa que se le plantee. 

Gestionar bien sus tres tipos de lenguaje es fundamental, para dar credibilidad. El ser humano cuenta con tres tipos de lenguajes: el verbal (mensaje), el paraverbal (voz) y el no verbal (cuerpo). Los tres tienen que expresar lo mismo para que el público capte la información creyendo en la persona que habla. Imagina que alguien está explicando que no hay que tocarse los ojos, la nariz y la boca, y sus manos, durante su charla, van precisamente a esas zonas del cuerpo. Si tú le dices a la gente que haga una cosa y tú no lo haces, no resultas coherente, consecuente. El ejemplo, dicen, es la mejor manera de enseñar. Y en esta crisis, no siempre se cumple. ¡Ojo!

Y aunque parezca fundamental, prepararse bien la intervención. En España no hay un gran respeto por la Oratoria, lo cual nos lleva a pensar que, por un lado, cualquier persona que se ponga delante de un grupo con cierta frecuencia ya es un orador bueno (lo cual no es cierto), y por otro, que con salir ahí y contar lo que uno sepa, se le ocurra, o lo que lea del papel, es suficiente. Un orador sólido es el que prepara muy bien su intervención, a fin de que sus afirmaciones no resulten ser perogrulladas destinadas a ser "memes" de por vida. 

En fin, si la crisis sanitaria del Covid19 nos está dando muchas lecciones, una de ellas es que el nivel de Oratoria en este país debe mejorar. ¡A ello nos dedicaremos en cuanto podamos volver al trabajo!

Mónica Pérez de las Heras
Directora de la Escuela Europea de Oratoria

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

martes, 5 de noviembre de 2019

Comparativa de los 5 minutos de oro desde la Oratoria

Tras la experiencia de ayer, de analizar el debate electoral, siempre desde el punto de vista de la Oratoria, a través de 150 tuits en directo, hoy quiero presentaros mis impresiones, sobre los 5 minutos de Oro de los candidatos. Como siempre, mis comentarios son, exclusivamente, desde el punto de vista de hablar en público, no me interesa comentar sobre política. 

Santiago Abascal: Empezó bien, mirando a cámara, bien anclado al suelo, dirigiéndose de usted a la audiencia. Posibles mejoras: hablar de "vosotros" para ser más cercano, y no hacer algunas pausas en algunas palabras, que parecía que se le olvidaba lo que tenía que decir. Él sabe usar una voz más lenta, que le hubiera venido quizás un poco mejor, y que le habría dado más estabilidad física.  

Albert Rivera: Empezó con una pregunta retórica, curiosamente empleando una referencia al "sí se puede" de Obama y de Podemos. Posibles mejoras: habla muy alto y rápido y sin sonreír, con lo cual parece que está echando la bronca si lo ves sin sonido. ¿Se le escapó que va a tener otro hijo? Dijo: "y eso es lo que voy a enseñar a mis hijos". Su sonrisa final parece muy forzada, muy tensa. 

Pedro Sánchez: Comenzó el minuto rechazando cosas que han dicho de él. Posibles mejoras: Aunque parezca que el vídeo está puesto a marcha rápida no es así, hablaba demasiado acelerado, el número de palabras por minuto fue exagerado. Lo ha hecho mejor en otras ocasiones, hablando más despacio, más emocional. Era más un alegato de defensa que un minuto de oro. 

Pablo Casado: Se dirige al "tú" en un primer momento. Posibles mejoras: debería no quitar la mirada de la cámara. Cada vez que en un minuto de oro se mira hacia abajo o a los lados, el orador desconecta. Debería hablar más despacio en ese minuto en el que una voz más lenta la hace más cercana, más emocional. 

Pablo Iglesias: Emplea un storytelling en el minuto de oro. Es una historia emocional. Posibles mejoras: debería haberlo empleado en cualquier otro momento del debate y no precisamente ahí, cuando hay que hablar a cámara. El ir leyendo hace desconectar de la audiencia. Iglesias lo ha hecho mejor en otros debates.

El minuto de oro ideal debería ser, en mi opinión: mirando a cámara todo el tiempo, muy quieto en la postura para que nada distraiga de lo que se está diciendo. Hablando despacio, con voz más baja, más emocional, para llegar mejor al corazón del público; explicando el país que quieres conseguir siendo presidente y sonriendo al final.  

Etiquetas: , , , , ,

domingo, 3 de noviembre de 2019

¿Cómo analizar el debate electoral del 4N desde la Oratoria?

¿Y si el próximo debate electoral lo miraras con otros ojos? Otra vez nos encontramos este año con este tipo de evento, que tendrá lugar mañana 4 de noviembre. 
Desde la Escuela Europea de Oratoria (EEO) te invitamos a observar el debate desde el punto de vista de las técnicas de hablar en público. Nosotros no entramos en el contenido político, en lo que vayan a decir, sino en cómo lo van a decir. 
Este debate cuenta además con el aliciente de que será la primera vez que Santiago Abascal, el líder de VOX, mantenga un debate con los otros cuatro líderes de partidos nacionales. 

¿Qué podemos preveer en materia de Oratoria de este debate?

* Pedro Sánchez: está empleando, y así lo utilizó en los debates de abril, un tono de voz conciliador. Lo más probable es que mantenga una postura bien recta, con los pies bien clavados al suelo, moviendo las manos para acompañar lo que vaya diciendo, y usando una voz que se llama kinestésica, que es más baja y más lenta que su voz habitual. Esto le da un carácter de serenidad que fue su tónica en los debates anteriores. 

* Pablo Iglesias: habrá que estar pendiente de su postura corporal. Suele abrir demasiado las piernas, colocando los pies de manera que se ven a ambos lados del atril o colocando uno de los pies en el atril. Habitualmente Pablo Iglesias emplea un tono kinestésico de serie, pero en el último debate estuvo más crispado de lo normal. ¡Ojo en otro detalle! Suele usar en demasía el llevar un bolígrafo en las manos, algo que no es adecuado en Oratoria. 

* Albert Rivera: Es un orador que le cuesta mantener sus pies quietos; en el último debate mantuvo los pies juntos, en una postura demasiado forzada. Debería abrir los pies un poco y ser capaz de mantenerse en dicha posición, para dar sensación de seguridad. Su voz en el último debate mostraba demasiada estridencia, mucha crispación. Veremos si sigue en la línea de ir sacando "cartelitos" con gráficos o fotos, lo cual ya es poco sorprendente. Le vendría bien hablar más despacio. 

* Pablo Casado: Suele mantener muy bien la postura, clavando bien los pies al suelo, separados un poco, pero sin abrir en exceso. Tiene una manía que denota los nervios, que consiste en tocarse las puntas de los dedos de la mano derecha con los de la izquierda, de manera que va gesticulando pero sus manos acaban juntándose en el centro en esa misma posición. Veremos si esta vez emplea más la sonrisa, porque a veces se muestra demasiado serio.

* Santiago Abascal: Es la primera vez que aparece en un debate de estas características. Habrá que observar si mantiene la postura con los pies bien clavados al suelo, si mantiene la calma al hablar, si gesticula o no. Si usa la sonrisa. Es muy probable que muchos de los comentarios se dirijan hacia él así que habrá que observar cómo va reaccionando ante lo que le digan. 

¿Qué les recomendamos a los candidatos para el debate?

Sería ideal que no se apoyen en el atril, que no lleven nada en las manos, que gesticulen con variedad de gestos, que mantengan bien recta la postura, que gestionen bien sus emociones, que sonrían, que debatan con respeto y educación, que hablen de sus proyectos, y que no se enzarcen de dos en dos, sino que sea un coloquio entre todos.

Si quieres seguir en Twitter los comentarios que desde la Escuela Europea de Oratoria iremos haciendo (exclusivamente sobre sus formas de hablar en público) lo haremos a través de mi cuenta: @mpdelasheras y @EOratoria, con el hastag #AnalizandOratoria y #DebateEEO

domingo, 31 de marzo de 2019

10 Consejos de Hablar en Público para la Campaña Electoral


 Cómo mover las manos, mantener una postura adecuada, mirar a la audiencia, utilizar la sonrisa, la voz kinestésica, la respiración abdominal o gestionar los momentos de  escucha. La Escuela Europea de Oratoria ha preparado un decálogo para ayudar a los   políticos nuevos  –que no están formados en hablar en público- y a los veteranos –que tienen múltiples tics - a mejorar su manera de conectar con su audiencia.
 
Hablar en público, como cualquier otra actividad realizada por el ser humano, requiere conocimiento de la técnica, además de la práctica. Una persona puede decir que juega al pádel, pero si desconoce las normas, a ningún profesional del pádel va a convencer. Igualmente ocurre con la Oratoria. Muchas personas consideran que saben hacerlo solo porque se suben a un escenario y abren la boca; pero no es así.

Según la directora de la EEO, Mónica Pérez de las Heras: “el nivel de Oratoria de la política actual es muy bajo, y si no, pregúntense: ¿Qué discursos políticos nos emocionan hoy en día? ¿Qué discursos políticos van a quedar para la historia? La falta de preparación a la hora de hablar en público se nota cada día más”.

De cara a mejorar la manera de hablar de los políticos españoles que están en plena campaña electoral, la Escuela Europea de Oratoria (EEO), empresa líder en la formación de niños, adolescentes, profesionales y empresas en España, les invita a seguir el siguiente decálogo, que también puede servir para cualquier persona que tenga que hacer una presentación en público.

Los 10 Consejos sobre Hablar en Público para la Campaña Electoral son:

1º. Hay que cuidar la postura cuando se habla en público, el atril no es para sujetarse. El cuerpo debe mantenerse recto, empleando las manos para gesticular.
2º. No es necesario llevar nada en la mano, como bolígrafos. Las manos deben estar libres y abiertas para poder acompañar lo que se dice.
3º. No hay que dejar que el cuerpo vaya por libre. Los bailecitos para adelante y para atrás denotan nervios e inseguridad. Hay dos posturas estando de pie: o desplazarse por el escenario (de manera consciente) o quedarse quieto.
4º. Las piernas y los brazos son del orador, por eso tiene que ser consciente en todo momento de dónde están y de lo que hacen.
5º. No hace falta chillar o lanzar improperios hacia los demás candidatos. Se llega más al público con la calma y la serenidad que con la histeria.
6º. Es más interesante para los electores que se cuenten las propuestas y no tanto la crítica a los demás.
7º. La emoción es fundamental en la Oratoria, y se consigue empleando una voz kinestésica: tranquila, serena, empleando bien los silencios y las pausas. El público se queda con lo que le emociona.
8º. Cuidar los “momentos de escucha” es básico. Son aquellos instantes en los que el orador está delante de su público aunque no le toca hablar. Muchos políticos son pillados con malas caras mientras otro habla, delatando su lenguaje no verbal lo que llevan por dentro. 
9º. Usar la Inteligencia Emocional para respetar a los demás candidatos es una buena opción. Respetándoles a ellos también respetan a sus votantes.
10º. Usen las tres claves de la Oratoria: naturalidad, humildad y hablar desde el corazón. Naturalidad, para ser ellos mismos; humildad para no creerse más que nadie, y hablar desde el corazón para transmitir al electorado lo que llevan dentro.

Con estos 10 consejos la Escuela Europea de Oratoria (EEO) pretende aportar su granito de arena para que la campaña electoral en la que España está involucrada cuente con una manera de hablar en público, por parte de los políticos, que refleje respeto por los demás y voluntad de transmitir valores a la sociedad.

martes, 26 de febrero de 2019

Aprender a hablar en público y disfrutar de ello es posible


Hablar en público bien y conseguir disfrutar de esta actividad es posible. Eso sí, las fórmulas mágicas o cursos “milagro” no existen. Requiere trabajo, esfuerzo y conocer la teoría, es decir, las mejores técnicas y herramientas de la mano de expertos profesionales, para después practicar, practicar y practicar.  Más de 300 alumnos ya lo han logrado gracias al curso “Especialista en Oratoria” de la Escuela Europea de Oratoria (Aquí tienes comentarios de alumnos).

Hoy día en casi el 90 % de las profesiones se necesita hablar en público. No sólo los políticos o grandes directivos deben dominar la Oratoria, sino que vendedores, personal sanitario, profesores, periodistas, directivos y mandos intermedios de empresas, estudiantes, etc. se han visto en la situación de tener que defender un proyecto, presentar un producto, motivar a un aula… en definitiva, ser creíbles y seducir a una audiencia. Todos ellos necesitan formarse en Oratoria-Hablar en Público.
El curso “Especialista en Oratoria” es la formación más completa para aprender a hablar en público que existe en el mercado. Consta de ocho módulos, uno al mes, durante ocho meses. Si algún módulo no te viene bien no hay problema para cambiar de fecha.
Está dirigido a aquellos que deseen mejorar y dominar esta actividad. Combina la Programación Neurolingüística y la Inteligencia Emocional, que son las herramientas más modernas y eficaces para conseguir hablar en público disfrutando de ello y logrando nuestros objetivos.
Este curso funciona y la garantía de ello está en que en cuatro años se han realizado 19 ediciones, otras cuatro están en marcha (la 20ª, 21ª, 22ª y 23ª) y la edición 24ª está a punto de comenzar, el próximo 9 de marzo. Si quieres que está edición sea la tuya aún puedes reservar tu plaza. Llama al 638 61 56 80 y te informaremos personalmente.
Más información: www.escueladeoratoria.com


Etiquetas: ,

miércoles, 26 de diciembre de 2018

La lección que aprendí de los "Masai" en Tanzania

En diciembre de 2018 tuve la ocasión de visitar una aldea de la tribu de los Masai en Tanzania. Ya había estado en poblados similares en Kenia, hace unos años, pero esta vez fue especial. Llegué como una simple turista más que está realizando un safari fotográfico por los parques nacionales, y salí con una lección bien aprendida. 

Los Masai constituyen una tribu de África Oriental que siguen viviendo como hace siglos. Sus casas están fabricadas de estiércol de vacas, troncos y paja, y por supuesto, no hay electricidad ni agua corriente. 

El guía masai que nos acompañó a conocer su aldea, hablaba inglés porque había ido a la universidad, pero había decidido que aquel mundo de suelo de cemento, tecnología y prisas, no era para él, así que estaba de nuevo viviendo en su pueblo. Tras hacer el recorrido habitual, conocer su artesanía y sus bailes típicos, me volví a él, y le pregunté: "¿Sois felices viviendo así?". Su respuesta fue rotunda: "Sí, somos felices porque queremos lo que tenemos". 

La escuela Masai

Aún no me había dado mucho tiempo a pensar sobre la frase -que tiene su miga- cuando me dirigí con él a ver la escuela, el cole de los niños de 4, 5 y 6 años. Cuando en Europa pensamos en una "escuela", la imagen que nos suele venir a la cabeza es la de un edificio con aulas, pupitres, libros, cuadernos, bolígrafos y lapiceros de colores. Pero lo que me encontré fue una cabaña igual a las que les sirven de casa, con dos bancos de madera y una pizarra de tiza. Al entrar, un grupo de niños y niñas "cantaban" los números en inglés: "one, two, three, four..." Se callaron al verme entrar. ¡Cómo me hubiera gustado en aquel momento haber llevado cuadernos y bolígrafos de la Escuela Europea de Oratoria para dárselos a aquellos críos! 

Lo único que llevábamos eran unas cuantas cajas de comida, el "picnic" que nos habían preparado en el hotel y que habíamos decidido entregar a los niños. Mi sorpresa fue tremenda cuando el masai con funciones de profesor, comenzó a repartir la comida. Los críos seguían sentados exactamente en su sitio del banco, sin moverse, y era el profesor el que iba entregando una a una, las cosas que sacaba de las cajas: un plátano, un zumo, un trozo de pastel, un bollo, un sandwich, un bocadillo... Cada niño o niña recibía lo que le daban y se ponía a comérselo. Lo que me sorprendió enormemente es que ninguno de los críos miró siquiera lo que le daban al de al lado. Cada uno cogía lo suyo y se lo comía. Ni una protesta porque quisieran lo del de al lado, ni una mala cara, ni un gesto de disgusto. Lo que les daban, bienvenido era. ¡Me impresionó no oír ni una queja!


Y entonces una frase vino a mi mente: "Somos felices porque queremos lo que tenemos". Visto desde nuestra perspectiva "occidental" podríamos pensar que son poco asertivos, porque la frase podría querer decir que no quieren nada, o que se conforman con lo que tienen porque no le piden más a la vida, pero no es eso. Lo que aquel guía masai me dijo, y lo que los niños me demostraron, es que DISFRUTAN LO QUE TIENEN. No es que no quieran nada más de la vida, o que se conformen, sino que aprecian lo que tienen en cada momento. Nosotros, que se nos llena la boca hablando de mindfulnes (conciencia plena), no somos capaces de disfrutar de cada momento y de cada cosa que tenemos, como hacen ellos. ¡Siempre queremos más, da igual que sea dinero, cosas materiales o incluso amor o cariño!

Así que, aquellas sencillas gentes de un poblado remoto de Tanzania, me dieron una lección que pienso poner en práctica en mi vida. ¡Yo también me apunto al "queremos lo que tenemos". ¿Y tú?

Etiquetas: , , , ,