lunes, 24 de noviembre de 2008

ECODETECTIVES: Cazadores de delincuentes ecológicos

Artículo de Mónica Pérez de las Heras publicado en la revista "Planeta Fascinante" en su número de octubre de 2008

Son actores, agentes secretos, reporteros y viajeros.Recorren el planeta infiltrándose en redes mafiosas de contrabando de especies en extinción, denunciando desastres ambientales y mostrando al mundo los desmanes del ser humano contra la ecología. Defienden la vida de los animales salvajes arriesgando las suyas. Son los ecodetectives.

Rebecca Chen es consciente de que, una vez más, se la están jugando. Cuando el portón se abre contempla con horror que el almacén está repleto de cuernos de rinoceronte, cientos de ellos. Ella y Steve Galster llevan a cabo una investigación en China, sobre el comercio ilegal de cuernos de estos grandes colosos africanos, en serio peligro de extinción. Ahora, están allí, él haciéndose pasar por un comerciante de Taiwán, ella como su mujer e intérprete. Mientras Steve entretiene al vendedor, Rebecca graba la escena, con una cámara minúscula, al más puro estilo “James Bond”. Va a ser la película más importante de sus vidas. La desilusión es máxima cuando llegan al hotel: las malas condiciones de luz del local han imposibilitado una filmación correcta. Tienen que regresar, a sabiendas de que se exponen a ser descubiertos. Al día siguiente, con el pretexto de elegir los cuernos que van a comprar convencen al vendedor para que los saque al exterior y así poder grabarlos a plena luz del día. Mientras Rebecca filma, el traficante les ofrece una información muy valiosa: la empresa que se dedica a la exportación de cuernos de rinoceronte pertenece al Estado. Días más tarde, cuando Steve y Rebecca llegan a Inglaterra la película se difunde en las televisiones de todo el mundo. El documento obtenido es una auténtica exclusiva: China está saltándose la legislación internacional mientras afirma que en su territorio no hay comercio ilegal de cuernos de rinoceronte.

Esto que parece una trama de Hollywood no es sino un episodio más de la vida diaria y clandestina de los ecodetectives. Son una mezcla de actores, investigadores, agentes secretos, reporteros y viajeros que, amparados por diferentes ONG se dedican a “capturar” con sus cámaras ocultas a los delincuentes ecológicos, exponiéndoles a la opinión pública. Sus denuncian aparecen en todas las televisiones del mundo. Lo mismo arremeten contra un traficante de especies en peligro como denuncian la tala ilegal de bosques tropicales, el comercio de productos fabricados ilegalmente con CFC –clorofluorocarburo- (causantes del agujero de la capa de ozono), o un vertido de un barco petrolero.

Cansados de la inoperancia de las leyes internacionales sobre medio ambiente varios grupos ecologistas en el mundo realizan así su trabajo. Es el caso de la Environmental Investigation Agency (EIA), Agencia de Investigación Ambiental, con sede en Inglaterra, a la que pertenecen Steve Galster y Rebecca Chen. La metodología que utilizan es siempre similar: les llega una sospecha de delito ecológico en cualquier rincón del mundo, una vez confirmado que es veraz, necesitan pruebas. Habitualmente, la EIA desplaza a dos o tres ecodetectives hasta el lugar; allí están unos seis meses, averiguando lo que pasa y preparando las misiones encubiertas. Es fundamental que estén bien preparados y que resulten convincentes en su papel. Para ello, los activistas de esta organización son entrenados especialmente: es necesario que sepan idiomas pero también tienen que conocer las especies de fauna y flora en peligro, ser capaces de distinguir entre una piel real y una falsificación, la terminología de los delincuentes y, ¡cómo no! poseer unos nervios de acero y buenas dotes de actuación. Videocámaras, cámaras fotográficas y micrófonos ocultos son su material de trabajo. Pueden ser compradores de madera tropical, inspectores de vertidos, vendedores de productos químicos o comerciantes de mascotas, siempre portando tarjetas de visita con nombres y direcciones falsas.

A pesar de las medidas de seguridad que la EIA intenta establecer en cada caso para proteger a su gente, la tensión es siempre máxima mientras los activistas están en contacto con los delincuentes ecológicos. Hay que tener en cuenta que estos últimos son personas sin escrúpulos, que no sólo quebrantan las leyes internacionales sino que, además, ganan mucho dinero con ello, por lo que son capaces de hacer “cualquier cosa” con tal de que no se les arruine el negocio. En una ocasión, grabando unas imágenes sobre tala ilegal en un bosque de Indonesia, los traficantes capturaron a dos ecologistas de la EIA y fueron molidos a palos, –de hecho uno de los activistas perdió un dedo- antes de que pudieran escapar de sus captores.

Carne de ballena para desayunar
Sabe que una habitación de hotel no es el sitio más apropiado para montar un laboratorio de ADN, pero no hay otra posibilidad. El doctor Scott Baker, de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda) ha aceptado la propuesta de Don White, fundador de la organización Earthtrust, una ONG de ecodetectives con base en Hawai. Días antes, White llamó a Baker y le preguntó: “Si tuvieras un trozo de ballena, ¿sabrías a qué especie pertenece?”. La respuesta afirmativa a esta cuestión le ha valido a Scott un billete de avión a Tokio. Allí, en un hotel de la capital nipona se dispone a analizar unas muestras de carne compradas en los mercados locales. Su compañero en esta aventura es el zoólogo marino Stephen Palumbi, de la Universidad de Hawai. De las 16 muestras analizadas, sólo siete pueden venderse legalmente. El resto proceden de especies de cetáceos en peligro de extinción.

La revista “Science” publicó la historia y Earthtrust demostró al mundo que los japoneses estaban cazando ballenas protegidas a pesar de la moratoria existente en todo el mundo desde 1989. Así, frente a los argumentos de los nipones, indicando que sus capturas tienen exclusivamente fines “científicos”, la investigación llevada a cabo por Baker y Palumbi demostró que en los mercados de Tokio era posible encontrar carne de especies protegidas para consumo humano. “El hecho de que los pescadores japoneses estén cazando cualquier ballena que se encuentran es completamente inaceptable y, por supuesto, insostenible”, afirma Claire Bass, activista de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA).

Osos “ordeñados” en Asia

El estadounidense Keith Highley y la asiática Suzie Chang no pueden creer lo que ven sus ojos. Están en una nave cochambrosa donde cientos de osos negros asiáticos (Ursus thibetanus) se encuentran encerrados en jaulas individuales de tamaño tan reducido que ni siquiera pueden darse la vuelta. Es la primera vez que estos ecodetectives de Earthtrust visitan una granja de estos plantígrados en China. Las fotos que Keith sacó mostraban cientos de osos con placas metálicas atadas al cuerpo, de donde colgaba un tubo y una bolsa donde se almacena la bilis. Y es que ésta es la razón por la cual hay 12.000 osos en granjas chinas y 3.400 en Vietnam.

Durante siglos los osos fueron cazados en Asia con el objetivo de obtener su bilis, sustancia que se utiliza en la medicina tradicional. Pero fue en el siglo XX cuando algunos países como China, Corea y Vietnam comenzaron a capturar ejemplares vivos para mantenerlos en granjas donde su vesícula biliar es “ordeñada” diariamente para obtener este elemento. Con este producto se fabrican medicamentos para el tratamiento de problemas oculares, del hígado, inflamaciones, dolores e incluso fiebre. Hoy en día, los médicos orientales admiten que la bilis de oso puede ser sustituida fácilmente por alternativas sintéticas y vegetales que son más baratas, más efectivas y más fáciles de conseguir.

Según fuentes institucionales de estos países, las granjas se dedican a la cría de estos animales pero los ecodetectives han demostrado que esto no es verdad. Keith Highley explica: “Yo sólo conozco una granja en toda China que cría osos, el resto no tiene ni instalaciones, ni medios, ni ningún interés en ello”. Además, según el trabajo realizado por estos investigadores, la bilis no se emplea exclusivamente en la fabricación de medicinas, sino en artículos de lujo como champú, gel de baño, cremas, etc.

Tigres y orangutanes en peligro

Y no son sólo osos los animales utilizados en la medicina tradicional china. Otros artículos procedentes de especies en peligro como los huesos de tigre también son fáciles de encontrar en comercios de todo el mundo, incluida Europa. Una investigación de los ecodetectives, recorriendo cientos de tiendas en todo el continente desveló que así era. La venta de todo tipo de productos de este gran felino le ha puesto al borde de la extinción. En la actualidad se dice que no hay más de 4.000 tigres en libertad, y la cifra disminuye año tras año. Afortunadamente en algunos países, como en India, se están poniendo las bases para su protección. De hecho, en septiembre de 2008 el Parlamento Europeo ha firmado una resolución con el país asiático para redoblar los esfuerzos en la lucha contra los traficantes de partes de tigre en Europa.

Otras especies como el orangután, que habita exclusivamente en dos islas del Sudeste Asiático, Borneo y Sumatra, se enfrentan a su pronta desaparición si su hábitat sigue desapareciendo drásticamente. Y este es otro de los objetivos de los ecodetectives del EIA, denunciar la destrucción de bosques por la tala ilegal. En algunos países de Asia muchas compañías madereras actúan clandestinamente para hacer llegar sus importaciones de productos tropicales a Japón, Estados Unidos o Europa. Los activistas de la Agencia de Investigación Ambiental se ocupan de dar a conocer al mundo la destrucción de ecosistemas que se está llevando a cabo. El orangután, uno de nuestros parientes más cercanos, está desapareciendo en Sumatra a un ritmo de 1.000 ejemplares anuales. Su supervivencia depende de la protección de su hábitat.

Vigilando la capa de ozono

Además de la lucha contra el comercio ilegal de especies, entidades como EIA se encargan de vigilar los derrames provocados por buques petroleros que contaminan los mares del mundo, así como el tráfico de productos que destruyen la capa de ozono. En 1987 la comunidad internacional firmó el Protocolo de Montreal que prohíbe la utilización de productos que provocan el agujero en la capa de ozono que nos protege del sol. Sin embargo, muchas compañías ilegales se dedican todavía a la venta de este material. Los activistas de esta ONG se infiltran en las empresas, haciéndose pasar por comerciantes y obtienen la información gráfica necesaria para destapar estas redes ilegales.

En la actualidad, el trabajo de los ecodetectives es, cada vez, más necesario. En un mundo globalizado donde las fronteras están más abiertas que nunca el comercio ilegal de especies animales y vegetales se ha convertido en el tercero en importancia, después de las drogas y las armas. Y en numerosas ocasiones son los propios traficantes de sustancias ilegales o de armamento los que emplean las mismas rutas y medios para la venta de pieles de tigres, colmillos de elefantes, manos de gorilas, caparazones de tortuga, etc.

Enfrentarse al crimen organizado, como hacen los activistas de estas organizaciones no es sencillo. Algunos han sido capturados, secuestrados e incluso asesinados por los traficantes; otros, no pueden dar sus nombres o no quieren que aparezcan sus fotos porque tienen puesto “precio a sus cabezas”; muchos no pueden viajar a ciertos países, y otros, deben mantenerse en el más absoluto anonimato. Los ecodetectives son conscientes de los riesgos que corren y, aún así, los asumen. Con una cámara de fotos y una de video, como únicas armas, recorren el mundo protegiendo lo más indefenso que hay en este planeta: el medio ambiente. Son héroes anónimos y, ni siquiera aunque se lo merezcan, se pueden llevar un “Óscar”.

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miércoles, 12 de noviembre de 2008

Historia de un letrero

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Espectacular cortometraje que muestra la importancia del lenguaje y el cambio de estrategias. "Si siempre haces lo mismo, siempre conseguirás el mismo resultado".

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domingo, 9 de noviembre de 2008

Entrevista publicada en El Mundo el 8 de noviembre de 2008


PURIFICACIÓN CANALS: "EL MEDIO AMBIENTE ES LA INFRAESTRUCTURA ESENCIAL DEL PAÍS"

por Mónica Pérez de las Heras

Es una guerrillera ecologista. Su bandera, la conservación del medio ambiente. Sus armas, las palabras y los datos. Su objetivo, mejorar las condiciones de vida de la gente y la salud ambiental del planeta. Participó en el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN celebrado en Barcelona el mes pasado. Allí presentó su candidatura a la presidencia de esta organización y, aunque no obtuvo los suficientes votos, su participación es todo un hito: una mujer 'verde' española nunca ha llegado tan alto.

PREGUNTA.- ¿Por qué trabajar en una ONG de medio ambiente en vez de hacerlo en una de desarrollo?

RESPUESTA.- Porque es lo mismo pero entrando por otra puerta. No puedes hacer nada por la gente si su entorno está deteriorado. Cuando trabajamos para mejorar el medio ambiente lo estamos haciendo para las personas. Me gusta saber que lo que hago contribuye a que cada día haya más gente que vive en mejores condiciones de vida.

P.- ¿Es usted la ecologista perfecta?

R.- No, en absoluto. En este momento mi impacto en emisiones de CO2 en el planeta no es para sentirse orgullosa. Aunque también creo que no hay que ser fundamentalista.

P.- ¿Qué le diría a una persona que dice que no le importa que se extinga una especie?

R.- Le pondría un ejemplo. En un avión, el número de piezas que lo componen es muy grande. Si se pierde una, parece que no pasa nada. Pierde tres, cuatro y seguramente tampoco. Igual está volando y han caído 10 piezas y todo parece ir bien, pero cuando falla la número 11 el avión se cae. Lo mismo ocurre en la naturaleza. Cada vez que perdemos una especie estamos debilitando ese ecosistema, y se pueden producir toda una serie de alteraciones que afecten a nuestra calidad de vida y, en algunos casos, a nuestra supervivencia. Las especies no son cromos que pegamos en un álbum, son parte funcional del mundo.

P.- ¿Y a quien pone en duda que el cambio climático está provocado por el ser humano?

R.- Quien niega esto es porque no conoce cómo funciona el planeta. Son personas que no se dan cuenta de que no estamos ocasionando el cambio climático solamente porque utilicemos combustibles fósiles, también por el cambio de usos del suelo y la pérdida de ecosistemas. Siempre va a haber descreídos, lo importante es que no lleguen a puestos de decisión.

P.- ¿Es más importante la crisis económica que los problemas ambientales a los que nos enfrentamos?

R.- No, es absolutamente menos importante, y lo siento por algunos economistas pero simplemente no están viendo la realidad. O empiezan a integrar en la contabilidad económica el valor que tienen los ecosistemas, las especies y la biodiversidad, o van a tener un colapso del que no se van a dar ni cuenta. El mayor incremento del PIB de los últimos años en el mundo ha sido a costa de la transformación de ecosistemas y de la extracción de los recursos naturales. Parece ridículo que no estén viendo esto y que se llegue a una situación donde el dinero de los bancos va a servir para encender fuego. El ciudadano debe ser consciente del coste del consumo. Está bien consumir lo que necesitamos pero no más. Estaremos en crisis el día en que no podamos tener agua, que los ríos estén colapsados o cuando no haya un solo rincón del litoral donde no podamos poner el pie sin pisar asfalto. Ahora tenemos un problema con nuestro modelo económico, pero no una crisis. A la gente que viene de América Latina o de África, si les decimos que estamos en crisis nos miran con una cara. Es no tener vergüenza desde el mundo occidental.

P.- ¿Qué opina sobre la situación del medio ambiente en España?

R.- En España hemos mejorado muchísimo en cuanto a normativa medioambiental, es decir, que a nivel teórico la cosa está bien. Hay una mayor conciencia pero sigue siendo parcial y sectorial. España aún tiene el reto de entender que cuando hablamos de medio ambiente hablamos de territorio porque el medio ambiente es la mayor y principal infraestructura de este país. El medio ambiente es el que nos sustenta y nos permite vivir aquí, y lo estamos maltratando de una manera increíble. Hay que explicar a los ciudadanos que conservar la naturaleza no sólo se hace en los parques nacionales sino en todo el territorio. No es cuestión de tener espacios intactos, sino conectados, que no tengan grandes barreras, y ahí tenemos un reto importante.

P.- ¿Para qué sirve una entidad como la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN)?

R.- Tiene una función muy importante, que es la de proponer debates entre sectores diversos de la sociedad. No existe en el mundo otro entorno que permita esto. Hay muchas cumbres, pero son todas de políticos, y muchas reuniones de ONG, pero que están lejos de poder tomar las decisiones. UICN aporta un espacio intermedio donde todo el mundo -gobiernos y ONG- puede tener una voz para hacer el análisis. Además tiene un papel de 'lobby' por su estatus de observador de la ONU y cada año es invitada a más eventos de alto nivel.

P.- Si pudiera pedir un deseo, ¿qué problema ambiental le gustaría que se solucionara?

R.- Yo creo que el mayor problema ambiental del mundo es la pérdida de valores éticos en el ser humano. Si consiguiéramos solventar eso tardaríamos muy poco tiempo en resolver los problemas ambientales, la pobreza y demás. En nosotros está la respuesta, y no es un tema tecnológico, ni científico, es un tema de valores.


Si quieres ver cómo quedó publicado en El Mundo:

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miércoles, 5 de noviembre de 2008

El discurso como presidente electo de EEUU Barack Obama

Texto del discurso del futuro presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pronunciado en el Grant Park de Chicago ante más de 100.000 personas.



¡Hola Chicago!

Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible, quien todavía se pregunta si el sueño de nuestros fundadores sigue vivo en nuestros tiempos, quien todavía cuestiona la fuerza de nuestra democracia, esta noche es su respuesta.

Es la respuesta dada por las colas que se extendieron alrededor de escuelas e iglesias en un número cómo esta nación jamás ha visto, por las personas que esperaron tres horas y cuatro horas, muchas de ellas por primera vez en sus vidas, porque creían que esta vez tenía que ser distinta, y que sus voces podrían suponer esa diferencia.

Es la respuesta pronunciada por los jóvenes y los ancianos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, indígenas, homosexuales, heterosexuales, discapacitados o no discapacitados. Estadounidenses que transmitieron al mundo el mensaje de que nunca hemos sido simplemente una colección de individuos ni una colección de estados rojos y estados azules.

Somos, y siempre seremos, los Estados Unidos de América.

Es la respuesta que condujo a aquellos que durante tanto tiempo han sido aconsejados a ser escépticos y temerosos y dudosos sobre lo que podemos lograr, a poner manos al arco de la Historia y torcerlo una vez más hacia la esperanza en un día mejor.

Ha tardado tiempo en llegar, pero esta noche, debido a lo que hicimos en esta fecha, en estas elecciones, en este momento decisivo, el cambio ha venido a Estados Unidos.

Esta noche, recibí una llamada extraordinariamente cortés del senador McCain. El senador McCain luchó larga y duramente en esta campaña. Y ha luchado aún más larga y duramente por el país que ama. Ha aguantado sacrificios por Estados Unidos que no podemos ni imaginar. Todos nos hemos beneficiado del servicio prestado por este líder valiente y abnegado. Le felicito; felicito a la gobernadora Palin por todo lo que han logrado. Y estoy deseando colaborar con ellos para renovar la promesa de esa nación durante los próximos meses.

Quiero agradecer a mi socio en este viaje, un hombre que hizo campaña desde el corazón, e hizo de portavoz de los hombres y las mujeres con quienes se crío en las calles de Scranton y con quienes viajaba en tren de vuelta a su casa en Delaware, el vicepresidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden.

Y no estaría aquí esta noche sin el respaldo infatigable de mi mejor amiga durante los últimos 16 años, la piedra de nuestra familia, el amor de mi vida, la próxima primera dama de la nación, Michelle Obama.

Sasha y Malia, os quiero a las dos más de lo que podéis imagina. Y os habéis ganado el nuevo cachorro que nos acompañará hasta la nueva Casa Blanca. Y aunque ya no está con nosotros, sé que mi abuela nos está viendo, junto con la familia que hizo de mí lo que soy. Los echo en falta esta noche. Sé que mi deuda para con ellos es incalculable.

A mi hermana Maya, mi hermana Alma, al resto de mis hermanos y hermanas, muchísimas gracias por todo el respaldo que me habéis aportado. Estoy agradecido a todos vosotros. Y a mi director de campaña, David Plouffe, el héroe no reconocido de esta campaña, quien construyó la mejor, la mejor campaña política, creo, en la Historia de los Estados Unidos de América.

A mi estratega en jefe, David Axelrod, quien ha sido un socio mío a cada paso del camino. Al mejor equipo de campaña que se ha compuesto en la historia de la política. Vosotros hicisteis realidad esto, y estoy agradecido para siempre por lo que habéis sacrificado para lograrlo. Pero sobre todo, no olvidaré a quién pertenece de verdad esta victoria. Os pertenece a vosotros. Os pertenece a vosotros.

Nunca parecí el aspirante a este cargo con más posibilidades. No comenzamos con mucho dinero ni con muchos avales. Nuestra campaña no fue ideada en los pasillos de Washington. Se inició en los jardines traseros de Des Moines y en los cuartos de estar de Concord y en los porches de Charleston. Fue construida por los trabajadores y las trabajadoras que recurrieron a los pocos ahorros que tenían para donar a la causa cinco dólares y diez dólares y veinte dólares.

Adquirió fuerza de los jóvenes que rechazaron el mito de la apatía de su generación, que dejaron atrás sus casas y sus familiares para hacer trabajos que les procuraron poco dinero y menos sueño.

Adquirió fuerza de las personas no tan jóvenes que hicieron frente al gélido frío y el ardiente calor para llamar a las puertas de desconocidos y de los millones de estadounidenses que se ofrecieron voluntarios y organizaron y demostraron que, más de dos siglos después, un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no se ha desvanecido de la Tierra. Esta es vuestra victoria.

Y sé que no lo hicisteis sólo para ganar unas elecciones. Y sé que no lo hicisteis por mí. Lo hicisteis porque entendéis la magnitud de la tarea que queda por delante. Mientras celebramos esta noche, sabemos que los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas -dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera desde hace un siglo-.

Mientras estamos aquí esta noche, sabemos que hay estadounidenses valientes que se despiertan en los desiertos de Irak y las montañas de Afganistán para jugarse la vida por nosotros.

Hay madres y padres que se quedarán desvelados en la cama después de que los niños se hayan dormido y se preguntarán cómo pagarán la hipoteca o las facturas médicas o ahorrar lo suficiente para la educación universitaria de sus hijos.

Hay nueva energía por aprovechar, nuevos puestos de trabajo por crear, nuevas escuelas por construir, y amenazas por contestar, alianzas por reparar.

El camino por delante será largo. La subida será empinada. Puede que no lleguemos en un año ni en un mandato. Sin embargo, Estados Unidos, nunca he estado tan esperanzado como estoy esta noche de que llegaremos.

Os prometo que, nosotros, como pueblo, llegaremos. Habrá percances y comienzos en falso. Hay muchos que no estarán de acuerdo con cada decisión o política mía cuando sea presidente. Y sabemos que el gobierno no puede solucionar todos los problemas.

Pero siempre seré sincero con vosotros sobre los retos que nos afrontan. Os escucharé, sobre todo cuando discrepamos. Y sobre todo, os pediré que participéis en la labor de reconstruir esta nación, de la única forma en que se ha hecho en Estados Unidos durante 221 años bloque por bloque, ladrillo por ladrillo, mano encallecida sobre mano encallecida.

Lo que comenzó hace 21 meses en pleno invierno no puede terminar en esta noche otoñal. Esta victoria en sí misma no es el cambio que buscamos. Es sólo la oportunidad para que hagamos ese cambio. Y eso no puede suceder si volvemos a como era antes. No puede suceder sin vosotros, sin un nuevo espíritu de sacrificio.

Así que hagamos un llamamiento a un nuevo espíritu del patriotismo, de responsabilidad, en que cada uno echa una mano y trabaja más y se preocupa no sólo de nosotros mismos sino el uno del otro.

Recordemos que, si esta crisis financiera nos ha enseñado algo, es que no puede haber un Wall Street (sector financiero) próspero mientras que Main Street (los comercios de a pie) sufren. En este país, avanzamos o fracasamos como una sola nación, como un solo pueblo. Resistamos la tentación de recaer en el partidismo y mezquindad e inmadurez que han intoxicado nuestra vida política desde hace tanto tiempo.

Recordemos que fue un hombre de este estado quien llevó por primera vez a la Casa Blanca la bandera del Partido Republicano, un partido fundado sobre los valores de la autosuficiencia y la libertad del individuo y la unidad nacional. Esos son valores que todos compartimos. Y mientras que el Partido Demócrata ha logrado una gran victoria esta noche, lo hacemos con cierta humildad y la decisión de curar las divisiones que han impedido nuestro progreso. Como dijo Lincoln a una nación mucho más dividida que la nuestra, no somos enemigos sino amigos. Aunque las pasiones los hayan puesto bajo tensión, no deben romper nuestros lazos de afecto. Y a aquellos estadounidenses cuyo respaldo me queda por ganar, puede que no haya obtenido vuestro voto esta noche, pero escucho vuestras voces. Necesito vuestra ayuda. Y seré vuestro presidente, también.

Y a todos aquellos que nos ven esta noche desde más allá de nuestras costas, desde parlamentos y palacios, a aquellos que se juntan alrededor de las radios en los rincones olvidados del mundo, nuestras historias son diversas, pero nuestro destino es compartido, y llega un nuevo amanecer de liderazgo estadounidense.

A aquellos, a aquellos que derrumbarían al mundo: os vamos a vencer. A aquellos que buscan la paz y la seguridad: os apoyamos. Y a aquellos que se preguntan si el faro de Estados Unidos todavía ilumina tan fuertemente: esta noche hemos demostrado una vez más que la fuerza auténtica de nuestra nación procede no del poderío de nuestras armas ni de la magnitud de nuestra riqueza sino del poder duradero de nuestros ideales; la democracia, la libertad, la oportunidad y la esperanza firme.

Allí está la verdadera genialidad de Estados Unidos: que Estados Unidos puede cambiar. Nuestra unión se puede perfeccionar. Lo que ya hemos logrado nos da esperanza con respecto a lo que podemos y tenemos que lograr mañana.

Estas elecciones contaron con muchas primicias y muchas historias que se contarán durante siglos. Pero una que tengo en mente esta noche trata de una mujer que emitió su papeleta en Atlanta. Ella se parece mucho a otros que guardaron cola para hacer oír su voz en estas elecciones, salvo por una cosa: Ann Nixon Cooper tiene 106 años.

Nació sólo una generación después de la esclavitud; en una era en que no había automóviles por las carreteras ni aviones por los cielos; cuando alguien como ella no podía votar por dos razones -porque era mujer y por el color de su piel. Y esta noche, pienso en todo lo que ella ha visto durante su siglo en Estados Unidos- la desolación y la esperanza, la lucha y el progreso; las veces que nos dijeron que no podíamos y la gente que se esforzó por continuar adelante con ese credo estadounidense: Sí podemos.

En tiempos en que las voces de las mujeres fueron acalladas y sus esperanzas descartadas, ella sobrevivió para verlas levantarse, expresarse y alargar la mano hacia la papeleta. Sí podemos. Cuando había desesperación y una depresión a lo largo del país, ella vio cómo una nación conquistó el propio miedo con un Nuevo Arreglo, nuevos empleos y un nuevo sentido de propósitos comunes.

Sí podemos.

Cuando las bombas cayeron sobre nuestro puerto y la tiranía amenazó al mundo, ella estaba allí para ser testigo de cómo una generación respondió con grandeza y la democracia fue salvada.

Sí podemos.

Ella estaba allí para los autobuses de Montgomery, las mangas de riego en Birmingham, un puente en Selma y un predicador de Atlanta que dijo a un pueblo: "Lo superaremos".

Sí podemos.

Un hombre llegó a la luna, un muro cayó en Berlín y un mundo se interconectó a través de nuestra ciencia e imaginación.

Y este año, en estas elecciones, ella tocó una pantalla con el dedo y votó, porque después de 106 años en Estados Unidos, durante los tiempos mejores y las horas más negras, ella sabe cómo Estados Unidos puede cambiar.

Sí podemos.

Estados Unidos, hemos avanzado mucho. Hemos visto mucho. Pero queda mucho más por hacer. Así que, esta noche, preguntémonos -si nuestros hijos viven hasta ver el próximo siglo, si mis hijas tienen tanta suerte como para vivir tanto tiempo como Ann Nixon Cooper, ¿qué cambio verán? ¿Qué progreso habremos hecho?

Esta es nuestra oportunidad de responder a ese llamamiento. Este es nuestro momento. Estos son nuestros tiempos, para dar empleo a nuestro pueblo y abrir las puertas de la oportunidad para nuestros pequeños; para restaurar la prosperidad y fomentar la causa de la paz; para recuperar el sueño americano y reafirmar esa verdad fundamental, que, de muchos, somos uno; que mientras respiremos tenemos esperanza.

Y donde nos encontramos con escepticismo y dudas y aquellos que nos dicen que no podemos, contestaremos con ese credo eterno que resume el espíritu de un pueblo: Sí podemos.

Gracias. Que Dios os bendiga. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.

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